Enfermedades tropicales desatendidas

¿Qué son las enfermedades tropicales desatendidas?

Las enfermedades tropicales desatendidas (ETD) son un conjunto de afecciones causadas por una diversidad de patógenos y que se dan, sobre todo, en zonas tropicales y en especial, en áreas empobrecidas. Se les denomina “desatendidas” porque es poco frecuente su aparición en programas de salud mundial y están relacionadas con la exclusión social o con la falta de recursos en países en vías de desarrollo.

Están causadas por virus, bacterias, parásitos, hongos y toxinas, y conllevan unas consecuencias sociales, económicas y para la salud devastadoras.

A pesar de que afectan en su gran mayoría a zonas empobrecidas, algunas tienen una extensión geográfica mucho mayor. Se calcula, según la OMS, que las ETD afectan a más de 1.000 millones de personas en todo el mundo y que 1.500 millones requieren acciones de intervención tanto de prevención como de cura contra estas enfermedades.

Muchas de estas ETD guardan relación con las condiciones ambientales de los lugares donde se extienden. Además, la mayoría se transmiten por medio de vectores, tienen reservorios animales y se relacionan con ciclos biológicos completos, lo que hace que su control sea difícil en el ámbito de la salud pública.


¿A quiénes afectan?

Se calcula, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que las ETD afectan a unos 1.000 millones de personas en todo el mundo. En especial, suelen darse en zonas tropicales y, además, en áreas empobrecidas.

Según este mismo organismo, las ETD afectan a poblaciones desatendidas y esto hace que se perpetúe en ellas un ciclo de resultados educativos deficientes y oportunidades profesionales limitadas; además, están asociadas a la estigmatización y la exclusión social.

Aunque no se puede limitar de forma exacta a nivel geográfico, se dan principalmente en zonas rurales, áreas en conflicto y regiones de difícil acceso. También en áreas donde las circunstancias se han visto agravadas por el cambio climático, donde el acceso al agua potable y servicios de saneamiento es escaso. En resumen, las ETD afectan a regiones que no tienen una atención sanitaria de calidad.


¿Cuáles son las enfermedades tropicales desatendidas?

Las ETD incluyen una veintena de afecciones:

  • La úlcera de Buruli: es causada por una bacteria perteneciente a la familia de micobacterias (mycobacterium ulcerans) que causan la tuberculosis y la lepra. Aunque vive en el medio ambiente, aún se desconoce el modo de transmisión a los seres humanos. Causa úlceras en la piel y a veces afecta al hueso causando deformidades.
  • La enfermedad de Chagas: La enfermedad de Chagas es una enfermedad infecciosa causada por un parásito protozoario (Trypanosoma cruzi). Un diagnóstico erróneo o tardío con un tratamiento y seguimiento inexistentes o incompletos puede hacer que esta infección sea potencialmente letal.
    Según cifras de la OMS en 2024, que entre 6 y 7 millones de personas en todo el mundo están infectadas por T. cruzi, lo que provoca aproximadamente 12 000 muertes cada año. A pesar de ser una afección de creciente presencia mundial, la enfermedad de Chagas se da principalmente en áreas endémicas de 21 países continentales de América Latina. La transmite la picadura de un mosquito (triatominae) y a largo plazo puede causar alteraciones graves en hígado, corazón y aparato digestivo.
  • El dengue: es una enfermedad vírica provocada por el virus del dengue (un virus de la familia Flaviviridae), que principalmente transmiten las hembras infectadas de mosquitos de la especie Aedes aegypti. Es una infección muy extendida en algunos países de América Latina y Asia, cuya incidencia ha aumentado en gran medida en las últimas décadas. Si no se trata puede llegar a causar hemorragias masivas que pueden ser mortales.
  • El chikungunya: se trata de una enfermedad viral y es transmitida por mosquitos de la familia Aedes. La enfermedad comienza a manifestarse súbitamente con una fiebre alta, a veces superior a los 40ºC y que se mantiene durante tres días. A continuación, aparece un eritema y dolor intenso en las articulaciones y los músculos a lo largo de unos cinco días. Y también pueden darse dolor de cabeza y náuseas. Estos primeros síntomas suelen aparecer de cuatro a siete días después de la picadura. Sin tratamiento puede derivar en una poliartritis que puede ser incapacitante.
  • La dracunculiasis: es una enfermedad parasitaria incapacitante causada por la infección por un gusano (helminto) que, según cifras de la OMS de 2024, está a punto de desaparecer. En concreto, durante 2023 se notificaron 14 casos en humanos y en 2022, 13 casos. Se transmite por ingesta de aguas contaminadas.
  • La equinococosis: es una zoonosis (enfermedad que se transmite de animales a humanos) y está provocada por tenias parásitas del género Echinococcus en cuatro manifestaciones posibles. Los humanos actúan accidentalmente como huéspedes intermediarios porque se infestan del mismo modo que los demás huéspedes intermediarios (animales herbívoros y omnívoros) pero no transmiten el parásito a hospedadores definitivos.
  • La esquistosomiasis: es una enfermedad parasitaria aguda que puede cronificarse, causada por duelas sanguíneas (trematodos) del género Schistosoma. Las personas se infectan cuando las formas larvarias del parásito, liberadas por caracoles de agua dulce, penetran en la piel durante el contacto con aguas infestadas. La transmisión se produce cuando las personas infectadas con esquistosomiasis contaminan fuentes de agua dulce con huevos del parásito contenidos en sus heces u orina, huevos que luego eclosionan en el agua.
  • La rabia: es una encefalitis (inflamación del encéfalo) de origen viral y transmitida por la mordedura o rasguño de un mamífero infectado. Se trata de una enfermedad mortal si no es sospechado su contagio a tiempo (tras mordedura). Una vez que se presentan los síntomas el pronóstico es casi siempre mortal. El mamífero más implicado en su transmisión a humanos en Europa es el perro, existiendo hospedadores salvajes como el zorro rojo, el murciélago y otros pequeños mamíferos  carnívoros. En Estados Unidos los principales hospedadores son los mapaches, zorros y murciélagos.

Entre otras enfermedades tropicales desatendidas, también se encuentran la trematodiasis de transmisión alimentaria, la enfermedad del sueño, la leishmaniasis, la lepra, la filariasis linfática, el micetoma, la cromoblastomicosis y otras micosis profundas, la noma, la oncocercosis, la sarna y otras ectoparasitosis, las helmintiasis transmitidas por el suelo, el envenenamiento por mordedura de serpiente, la teniasis/cisticercosis, el tracoma y el pian.