Eritrasma

¿Qué es el eritrasma y a quién afecta?

El eritrasma —término que deriva del vocablo griego erytros, que significa rojo— es una infección de la piel causada por una bacteria que provoca la aparición de parches ligeramente escamosos de tono marrón rojizo en las zonas del cuerpo con mayor calor y humedad como las axilas, el espacio entre los dedos del pie, las ingles y los pliegues cutáneos. 

Más común en los climas cálidos y húmedos y en adultos mayores y obesos —aunque puede aparecer a cualquier edad—, puede durar años. Se trata, no obstante, de una enfermedad poco contagiosa y el tratamiento se basa en la limpieza con jabón antibacteriano y el uso de antibióticos.


¿Qué causa el eritrasma?

El microorganismo responsable del eritrasma es la bacteria Corynebacterium minutissimum del género Corynebacterium y de la familia nocardiaceae. Esta forma parte de la flora natural de la piel, pero, en condiciones de humedad u oclusión, puede proliferar en exceso y causar la infección.


¿Cuáles son sus factores de riesgo?

El riesgo de desarrollar eritrasma aumenta si se dan alguno o varios de los siguientes factores:

  • Tener edad avanzada.
  • Tener la piel oscura.
  • Sufrir obesidad o sobrepeso.
  • Padecer diabetes mellitus u otras enfermedades que debilitan el sistema inmunológico.
  • Tener una higiene deficiente, ya que la limpieza insuficiente de los pliegues de la piel, espacios interdigitales en los pies, ingles y axilas puede provocar un crecimiento excesivo de bacterias.
  • Vivir en clima cálido y húmedo, tropical o subtropical, donde las bacterias proliferan también con mayor facilidad.
  • Usar ropa ajustada y no transpirable, ya que incrementa el grado de humedad en la piel, así como el de fricción.

¿Cuáles son sus síntomas?

Esta infección afecta al estrato córneo, la capa más superficial de la piel, donde genera placas de unos diez centímetros de diámetro bien delimitadas, de tono marrón rojizo, forma irregular y cubiertas por escamas finas. Muchas veces, su apariencia es similar a las infecciones causadas por hongos como la tiña. Aunque los parches suelen ser asintomáticos, puede haber picor leve en algunos casos.

En el caso del eritrasma generalizado, los parches suelen presentarse en las zonas del cuerpo donde se acumula más sudor y la temperatura es mayor como ingles, axilas y pliegues cutáneos como los que se forman debajo de las mamas, sobre el abdomen y en torno al ano -en el perineo-. En algunos casos, la infección se extiende por el torso y la región anal.

En el caso del eritrasma interdigital, que a menudo se confunde con la tiña del pie, la infección afecta al espacio entre los dedos, generalmente entre el cuarto y el quinto, donde suele haber descamación, agrietamiento y erosión de la piel.

En algunas ocasiones, esta infección puede estar acompañada también de:

  • Ligero picor y sensación de quemazón en el área afectada.
  • Cefaleas.
  • Hinchazón en el área.
  • Sensación de agotamiento.
  • Aumento de peso.
  • Molestias en las articulaciones como la espalda, el pecho o el abdomen.
  • Infecciones en el aparato urinario.

¿Cuál es el tratamiento para el eritrasma?

El tratamiento del eritrasma se basa en las siguientes medidas:

  • Si la infección es leve, el área afectada debe lavarse con jabón antibacteriano.
  • Si la infección ha avanzado, será necesario recurrir al uso de antibióticos, tanto por vía oral como aplicados directamente sobre la zona afectada por vía tópica.
  • Por último, existe también la posibilidad de tratar los parches con láser.

Cómo prevenir el eritrasma

Las siguientes recomendaciones pueden ayudar a prevenir y controlar el eritrasma:

  1. 1. Mantén una correcta higiene. Báñate o dúchate con frecuencia con jabón antibacteriano poniendo especial atención a los pliegues de la piel, las ingles, las axilas, los dedos de los pies y cualquier otra zona donde pueda acumularse humedad.
  2. 2. Sécate de manera minuciosa. Hazlo con suavidad, sin frotar la piel, usando una toalla seca y limpia. Asegúrate de que eliminas todos los restos de humedad.
  3. 3. El desodorante, tu aliado. Si tiendes a la sudoración, aplícate desodorante antitranspirante en las axilas y lee el etiquetado para comprobar si puede aplicarse también en las ingles y otras zonas húmedas del cuerpo.
  4. 4. Cuida tus pies. Lávalos con frecuencia, sécalos bien y aplícate también, si sudas mucho, un desodorante específico para ellos.  Ponte calcetines limpios todos los días y opta por un calzado que permita al pie transpirar.
  5. 5. Vístete con ropa ligera, holgada y transpirable. Este tipo de prendas contribuyen a reducir la fricción con la piel y el exceso de humedad. En general, evita tejidos que absorban esta última y las prendas demasiado ceñidas, ya que pueden fomentar la proliferación de bacterias.
  6. 6. Mantén un peso corporal saludable. De esta manera, reducirás los pliegues cutáneos y los puntos de fricción en tu cuerpo.
  7. 7. Evita los lugares húmedos o muy calientes. En ellos, la probabilidad de contraer una infección cutánea de origen bacteriano como el eritrasma aumenta.