Iatrofobia

Esta ansiedad anticipatoria puede extenderse a cualquier práctica médica y a cualquier tipo de profesional sanitario.

¿Qué es la iatrofobia?

La iatrofobia es el miedo irracional, desproporcionado e incontrolable a ir al médico. Se trata de un trastorno de ansiedad considerado un tipo de fobia específica, provocado en este caso por una cita o examen médico.

Esta situación o su proximidad produce una angustia tan extrema que, de manera injustificada, trata de evitarse por todos los medios, lo que lleva a postergar revisiones y tratamientos esenciales para la salud. Ello puede acarrear el riesgo de que enfermedades crónicas o graves no sean diagnosticadas, empeoren, deriven en complicaciones que habrían podido evitarse o se vuelvan incurables.

Por otra parte, esta ansiedad anticipatoria puede extenderse a cualquier práctica médica, a cualquier tipo de profesional sanitario -personal de enfermería, odontológico…- o incluso a los elementos del ambiente hospitalario.


¿Qué causa el miedo al médico?

Las causas y factores relacionados con la aparición de la iatrofobia son muy diversos. Entre ellos, destacan:

  • En el caso de las personas mayores, puede existir incapacidad para entender la situación debido al deterioro de facultades cognitivas como la memoria o culpabilidad por sentirse como una carga para sus familiares.
  • Las experiencias traumáticas experimentadas en el pasado. Los episodios de dolor, intervenciones médicas complejas o diagnósticos de enfermedades graves pueden llevar a la persona a rechazar la atención sanitaria.
  • El aprendizaje por modelos (aprendizaje vicario). En este caso, desencadenan la fobia las experiencias traumáticas previas sufridas por personas del entorno cercano de la persona como amigos o familiares.
  • El miedo a obtener resultados negativos en una prueba o ser informado de la existencia de una patología.
  • La sensación de pérdida de control y vulnerabilidad, así como el miedo a ser juzgado por el personal médico.
  • Padecer previamente ansiedad u otros trastornos mentales como depresión o trastorno de pánico.
  • Otras fobias vinculadas a los entornos hospitalarios como el miedo a las agujas (tripanofobia) o a la sangre (hematofobia).
  • Los antecedentes familiares. Parece existir un componente genético en la aparición de las fobias, ya que las personas con antecedentes familiares tienen una mayor tendencia a ellas.

¿Con qué síntomas se manifiesta la iatrofobia?

Como sucede con el resto de las fobias y como se comentaba al inicio, la manifestación más característica de la iatrofobia es un nivel muy elevado de ansiedad que desencadena la situación temida -una cita médica en este caso-, por lo que, incluso presentando síntomas de una dolencia, esta trata de esquivarse a toda costa tanto con comportamientos evitativos como, una vez se ha producido, con conductas de escape.

Asimismo, tanto de manera previa a la visita médica como a lo largo de esta, pueden presentarse los siguientes síntomas:

  • Físicos: aumento del ritmo cardiaco y respiratorio, sensación de falta de aire (disnea), aumento de la tensión muscular, temblores, dilatación de las pupilas, dolor de cabeza, aumento de la sudoración, escalofríos, mareos, sequedad en la boca, náuseas y vómitos, malestar estomacal, diarrea y pérdida de la consciencia.
  • Cognitivos, psicológicos y motores: ideas intrusivas e incontrolables sobre el descubrimiento de una enfermedad, los supuestos riesgos y peligros de la cita médica, aparición de imágenes mentales catastróficas, ataques de pánico o ansiedad intensa, confusión y desorientación, hipervigilancia y estado de alerta, nerviosismo y agitación, conductas desorganizadas o erráticas, llantos y gritos, comportamientos de evitación, evasión o dilación e insomnio en las noches previas a la cita.

¿Cómo puedo saber si padezco iatrofobia?

Es posible que se esté sufriendo fobia a ir al médico si, ante la proximidad de una consulta o procedimiento sanitario, aparecen comportamientos como los siguientes:

  • Cancelación o reprogramación de citas, incluidas las de carácter preventivo como los controles médicos o las vacunas.
  • Reemplazo de la asistencia médica por automedicación.
  • Aparición de insomnio, ansiedad o pensamientos obsesivos antes de la cita.

¿Puede tratarse?

Existen distintas medidas terapéuticas que pueden ayudar a la persona con fobia al médico a controlar este miedo:

  • Terapia psicológica cognitivo-conductual. Puede ayudar a identificar y modificar las percepciones, patrones de pensamiento y creencias irracionales relacionados con el miedo al médico, así como a aprender y aplicar estrategias de afrontamiento.
  • Desensibilización sistemática. Conocida también como terapia de exposición, la persona afectada se expone de manera gradual y controlada a los pensamientos o situaciones que provocan la fobia, al tiempo que se le enseña a practicar técnicas de relajación y respiración con el fin de disminuir la sensibilidad al estimulo fóbico.
  • Terapia farmacológica. En algunos casos y siempre bajo prescripción médica, puede ser conveniente el uso temporal de ansiolíticos o antidepresivos como apoyo para afrontar determinadas citas médicas.
  • Terapias alternativas y de apoyo emocional. Practicar disciplinas como el mindfulness, la meditación o el yoga, así como participar en grupos de apoyo emocional, puede contribuir a disminuir la angustia y ansiedad que provoca la iatrofobia.

Cómo lidiar con la iatrofobia

Las siguientes recomendaciones te ayudarán a mantener un control más efectivo de la situación y a reducir la ansiedad cuando debas afrontar una consulta médica:

  1. 1. Prepara previamente tu cita.
    Plantéate cuál es el origen de tu miedo, reflexiona acerca de lo que este te impide llevar a cabo y las consecuencias que puede tener esta evitación. Ante el miedo por sospecha al descubrimiento de una enfermedad, plantéate que la detección temprana es la mejor herramienta de curación y prevención. Asimismo, practica técnicas de relajación y respiración para tratar de reducir la ansiedad y visualiza de manera previa el entorno y cómo se desarrollará la cita.
  2. 2. Infórmate.
    Solicitar con antelación información sobre el procedimiento médico que se llevará a cabo en la consulta te ayudará a mantener una mayor sensación de control y a evitar pensamientos especulativos sobre la situación que vivirás.
  3. 3. Acude acompañado.
    Pide a una persona de confianza -un familiar o amigo cercano- que te acompañe a las citas médicas, ya que su presencia te aportará apoyo, seguridad y distracción.
  4. 4. Informa previamente al profesional sanitario de tu problema.
    Conocer tu problema le permitirá dispensarte un trato más empático, comprensivo y adaptado a tus necesidades. Si compruebas que no existe suficiente entendimiento, cambia de médico en caso de que sea posible.
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