Anemia perniciosa

Publicado el 19 octubre, 2026
¿Qué es?

¿Qué es la anemia perniciosa?

La anemia perniciosa o anemia por deficiencia de vitamina B12 es el déficit de glóbulos rojos -las células responsables de transportar el oxígeno de los pulmones al resto del organismo-, que se produce cuando la cantidad de B12 disponible en el organismo es insuficiente. En la anemia perniciosa también se observan megaloblastos (células gigantes de la serie roja).

La denominación anemia perniciosa se emplea como sinónimo de las anemias producidas por déficit de vitaminas del grupo B12. Sin embargo, esta denominación de forma específica se refiere exclusivamente a la anemia causada por una gastritis autoinmunitaria metaplásica atrófica.

La vitamina B12 (cobalamina) se obtiene de alimentos como la carne, el marisco, los huevos y los lácteos. La vitamina B12 se acumula en el hígado y se libera desde este órgano cuando es necesario. Los depósitos de B12 en el hígado pueden ser suficientes para las necesidades del organismo durante 3 a 4 años, por lo que cuando se presenta la anemia perniciosa la deficiencia de vitamina B12 es crónica y extrema.

Entre las causas más frecuentes están la absorción insuficiente de B12 o una ingesta inadecuada.


¿A quién afecta?

La anemia perniciosa es más frecuente en mujeres que en hombres y puede afectar a personas de cualquier edad, aunque las probabilidades de padecerla aumentan con esta. De hecho, dado que el déficit tarda años en instaurarse, los síntomas no son evidentes hasta después de los 30 años y la edad media en que se produce el diagnóstico son los 60 años.


¿Cuáles son sus causas?

  • Absorción insuficiente de vitamina B12 (la causa más frecuente).
    • Por deficiencia de factor intrínseco: el factor intrínseco es una glucoproteína que se secreta en el estómago y que se une a la vitamina B12 para facilitar su absorción en el intestino delgado, principalmente en el íleon). Las causas de déficit de liberación de factor intrínseco son:
  • Gastritis atrófica metaplásica. Se trata de un trastorno caracterizado por la inflamación crónica y el adelgazamiento del revestimiento interno del estómago por causa autoinmune.
  • Trastornos autoinmunes que inhiben el factor intrínseco. El propio sistema inmunitario produce anticuerpos que atacan a la proteína del factor intrínseco o a las células del revestimiento del estómago que lo secretan.
  • Causas genéticas. En casos muy poco frecuentes, puede tratarse deanemia perniciosa congénita, que se transmite de padres a hijos. Los bebés con este tipo de anemia no producen suficiente factor intrínseco o no pueden absorber apropiadamente la vitamina B12 en el intestino delgado. Asimismo, tienen mayor predisposición genética las personas con antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes como la enfermedad tiroidea o la diabetes tipo 1.
    • Disminución de la producción de ácido en el estómago (necesario para obtener en la digestión la vitamina B12 de los alimentos que la contienen)
    • Sobrecrecimiento de bacterias o parásitos que disminuyen la cantidad de vitamina B12 disponible para su absorción
    • Si se han destruido áreas del íleon (donde se realiza la absorción). Esto ocurre en algunas enfermedades inflamatorias intestinales o en cirugías)
    • Con menos frecuencia, la coexistencia de ciertas enfermedades como pancreatitis crónica) o la toma de ciertos fármacos
  • Ingesta insuficiente de vitamina B12.
  • En personas vegetarianas que no consumen las fuentes naturales de vitamina B12. Dado que los depósitos hepáticos duran hasta 4 años, la dieta ha tenido que ser estricta y de larga duración y sin suplementación o siendo esta inadecuada.
  • Niños amamantados por madres vegetarianas y que no incluyen suplementación: dado que los depósitos hepáticos de vitamina B12 en el bebé aún no se han formado y por las necesidades aumentadas por rapidez del crecimiento, la anemia puede aparecer a los 4 a 6 meses de edad.

¿Qué factores aumentan el riesgo de anemia perniciosa?

Pueden incrementar el riesgo de sufrir anemia perniciosa los siguientes factores:

  • Los antecedentes familiares de la afección. Como se comentaba anteriormente, en algunas ocasiones, la anemia perniciosa se transmite de padres a hijos.
  • Padecer alguna de las siguientes enfermedades: enfermedad de Addison. enfermedad de Graves, hipoparatiroidismo, hipotiroidismo, miastenia grave, disfunción ovárica primaria, diabetes tipo 1, disfunción testicular, vitíligo, síndrome de Sjögren, enfermedad de Hashimoto o celiaquía.

¿Cuáles son sus síntomas?

Dado que los depósitos hepáticos de vitamina B12 que son de larga duración, la anemia perniciosa o megaloblástica, no suele aparecer de forma brusca sino paulatinamente. El déficit por tanto puede ser asintomático hasta que los depósitos se hacen insuficientes y aparece la anemia.

La anemia suele tener un comienzo insidioso. Los síntomas pueden no ser indicativos de la gravedad dado que la lenta evolución permite que el organismo se adapte parcialmente.

Al inicio:

  • Esplenomegalia (crecimiento del bazo) y/o hepatomegalia (crecimiento del hígado)
  • Síntomas digestivos, como pérdida de peso o dolor abdominal localizado y continuo
  • Más raramente, ardor en la lengua
  • Dada la implicación de la vitamina B12 en el correcto funcionamiento neurológico, los síntomas iniciales pueden incluir
    • Debilidad
    • Falta de reflejos
    • Alteraciones de la percepción espacial o de la posición de los miembros

Conforme evoluciona.

  • Espasticidad
  • Pérdida mayor de percepción espacial y de miembros
  • Arreflexia
  • Irritabilidad
  • Depresión
  • Delirio paranoide
  • Confusión

¿Qué complicaciones puede causar?

Las personas con deficiencia de vitamina B12 asociada a gastritis metaplásica autoinmune son más propensas a sufrir:

  • Cánceres gastrointestinales como pólipos gástricos, cáncer de estómago y tumores carcinoides gástricos.
  • Daños neurológicos y deterioro cognitivo, que pueden ser irreversibles en el caso de que no se inicie el tratamiento a tiempo.

¿Cómo se trata la anemia perniciosa?

El objetivo del tratamiento es aumentar los niveles de la vitamina B12 mediante suplementos que pueden administrarse en forma de inyecciones intramusculares, pastillas (por vía oral) o aerosol (vía nasal). Puede ser necesario mantener esta suplementación durante toda la vida.

Aunque los resultados suelen ser buenos, es importante empezar de manera precoz el tratamiento, ya que los daños neurológicos pueden ser permanentes si este no se inicia dentro de los seis meses siguientes al inicio de los síntomas.

Fuentes

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.