Alergia a textiles

Publicado el 20 noviembre, 2025
¿Qué es?Cinfaconsejos
Las zonas del cuerpo más afectadas suelen ser los puntos donde se produce mayor contacto con la ropa o donde el roce del tejido contra la piel y/o la sudoración son mayores
Es más común que aparezca en los pliegues del brazo, la parte trasera de las rodillas, las axilas, la ingle y las nalgas.

¿Qué es la alergia a los textiles?

La alergia es una reacción inadecuada y desproporcionada del organismo frente al contacto con algunas sustancias –llamadas alérgenos—, que para la mayoría de las personas resultan inofensivas, pero que el sistema inmune de las personas alérgicas percibe como nocivas.

En caso de la alergia a los textiles, también conocida como dermatitis de contacto por textiles, esta reacción tiene lugar cuando la piel entra en contacto con ciertos tejidos, y sobre todo, con los productos empleados para  su acabado (facilidad de planchado, antiarrugas, impermeabilizantes, mejora de tacto..) y tintes. Las fibras que constituyen la ropa, ya sean naturales o sintéticas, solo causan problemas excepcionalmente..

No se trata de una alergia muy frecuente y suele dar lugar a una dermatitis —dermatitis alérgica de contacto por textiles—. Las lesiones se localizan habitualmente en las zonas de mayor contacto de la prenda con la piel como son:

  • las caras laterales del cuello
  • bordes axilares
  • cintura
  • cara interna de antebrazos
  • cara anterior de codos
  • predominan en cara interna de muslos
  • regiones poplíteas (detrás de la rodilla)
  • dorso de pies cuando se trata de prendas como pantalones, medias y pantis

Suele ser especialmente frecuente donde la producción de sudor es mayor. Ello puede provocar eczemas de diferentes dimensiones que, en caso de ser muy extensos, pueden llegar a afectar a la calidad de vida.

El tratamiento se basa en la retirada de la prenda que está causando la reacción alérgica y en el manejo de los síntomas con fármacos como antihistamínicos y cremas con corticoides.


¿A quién afecta?

Se trata de una afección más común en mujeres que en hombres, debido probablemente a que, entre las primeras, es más frecuente el hábito de vestir con prendas más susceptibles de producir la reacción.

Además de ser mujer, también tienen mayores posibilidades de padecer alergia a los textiles:

  • Profesionales que desempeñan su actividad laboral en ambientes cálidos y húmedos como panaderías, lavandería o cocinas de establecimientos de hostelería.
  • Las personas con dermatitis atópica o piel sensible como los bebés y ancianos.
  • Los individuos con obesidad o sobrepeso (generalmente por sudoración más abundante que favorece la disolución de los alérgenos al contacto con el sudor).

¿Qué causa la alergia a los textiles?

Como se comentaba al inicio, en la mayoría de los casos, la causa de la alergia no es la composición de la fibra textil en sí misma, sino los tintes o agentes de acabado que, durante el proceso de confección, se emplean para dar color a la prenda o mejorar su acabado.

En el caso de los tintes, es más frecuente que causen alergia los que se usan para teñir tejidos sintéticos —como el poliéster, el nailon, el rayón, el caucho, el elastano, la fibra de vidrio y la mezcla de fibras—, mientras que los que se emplean para teñir fibras naturales —como el algodón, el lino, la seda o la lana— producen reacciones alérgicas con menor frecuencia.

En el caso de los agentes de acabado, pueden desencadenar alergia las resinas de acabado de formaldehído, que se usan para evitar las arrugas en la tela.

Otras sustancias presentes en la ropa que pueden causar alergia son las colas, los retardantes de llama y otros alérgenos de contacto que puedan incorpo¿rarse a la prenda como los aceleradores de cromo, el cobalto, el látex o el caucho. Lo mismo sucede con los accesorios o componentes elásticos o metálicos que pueda contener la ropa como cordones, hebillas, cremalleras o tachuelas que, por ejemplo, pueden causar dermatitis por metales (especialmente si contienen níquel).

En algunos casos, también actúan como alérgenos los biocidas —sustancias que se usan con el fin de controlar, eliminar o prevenir el crecimiento de organismos nocivos como bacterias u hongos— que se usan para conservar el tejido o inhibir su mal olor, como el triclosán, la pitiriona de zinc y el dimetilfumarato.


¿Con qué síntomas se manifiesta?

Principalmente, la alergia a los textiles provoca dermatitis alérgica de contacto por textiles, que se manifiesta con síntomas que aparecen de manera retardada, a las pocas horas después del contacto con la prenda. Entre otros, pueden presentarse:

  • eczemas de diferentes tamaños
  • erupciones
  • enrojecimiento
  • picazón
  • descamación de la piel

Estos síntomas pueden revestir menor o mayor gravedad en cada caso.

Las zonas del cuerpo más afectadas suelen ser, como se comentaba al inicio, los puntos donde se produce mayor contacto con la ropa o donde el roce del tejido contra la piel y/o la sudoración son mayores, como los pliegues del brazo, la parte trasera de las rodillas, las axilas, la ingle y las nalgas.

En ocasiones, las erupciones pueden infectarse debido a la acción de bacterias u hongos.


¿Cómo se trata la alergia a los textiles?

En primer lugar, debe retirarse la prenda que está originando la alergia. Asimismo, pueden tratarse síntomas como la picazón, la hinchazón y el enrojecimiento con antihistamínicos y cremas con corticoides de venta libre en la farmacia.

En casos más graves, el médico puede prescribir cremas con corticoides más potentes, en el caso de infección bacteriana, será necesario el uso de antibióticos orales o, en el caso de que la causa sea un hongo, de fármacos antifúngicos.

Cómo prevenir la alergia a los textiles

Aunque evitar la ropa o tejidos que contengan el alergeno que provoca la hipersensibilidad es la mejor manera de prevenir la alergia a los textiles, esta medida no es siempre fácil de llevar a la práctica, ya que a menudo resulta difícil identificar individualmente las sustancias y químicos que se han empleado en el proceso de fabricación.

No obstante, seguir las siguientes recomendaciones contribuirá a reducir el riesgo de desarrollar una dermatitis alérgica de contacto por textiles:

  1. 1. Opta por prendas fabricadas con tejidos naturales. La ropa de algodón, lana, seda o lino es preferible a aquella confeccionada con fibras sintéticas como el nailon o el poliéster. Los tintes empleados en estos tejidos son menos alergénicos.
  2. 2. Mejor en tonos claros. Evita la ropa de colores oscuros, ya que es probable que contenga una mayor cantidad de tinte. Si es posible, usa prendas que no hayan sido teñidas.
  3. 3. Evita la ropa demasiado ajustada. Es decir, aquella que impide realizar movimientos de forma natural y que, tras unas horas de uso, deja marcas en la piel. En su lugar, decántate por ropa holgada, sobre todo en los entornos cálidos y/o húmedos.
  4. 4. Lee las etiquetas. Estas pueden contener información sobre la composición de la fibra y las sustancias químicas utilizadas en la fabricación de la prenda. Asimismo, las instrucciones de cuidado pueden dar indicios sobre posibles alérgenos. Por ejemplo, si la etiqueta indica “lavar por separado”, es probable que los tintes se destiñan con facilidad, mientras que las indicaciones “sin planchar” y “repelente a la suciedad” pueden ser señal de que la tela ha sido tratada con químicos.
  5. 5. Lava las prendas antes de usarlas por primera vez. De esta manera, lograras reducir la concentración de sustancias irritantes que puedan contener. A la hora de hacer la colada, recuerda evitar usar detergentes o productos con aromas intensos, ya que también podrían causarte una reacción alérgica.