Avispas

¿Cómo y por qué pica la avispa?

La picadura de la avispa puede ser muy dolorosa, por lo que tener uno de estos insectos revoloteando a nuestro alrededor cuando estamos al aire libre puede robarnos la tranquilidad. Las avispas suelen sentirse atraídas por los olores intensos como los de los perfumes, la ropa de colores vivos, las bebidas azucaradas e, incluso, la comida. Por eso, no es raro que se acerquen a nosotros mientras comemos en espacios abiertos como el campo o, incluso, en la terraza de un bar o restaurante.

Las avispas son un tipo de artrópodo que, para defenderse o atacar, pica con un aguijón situado en la parte posterior de su abdomen. Cuando lo hacen, inoculan veneno en nuestra piel y, como, al contrario que las abejas, no pierden el aguijón al clavarlo, pueden usarlo repetidas veces.


¿Qué síntomas causa la picadura de la avispa?

La picadura de la avispa produce habitualmente una reacción local ante el propio veneno que se caracteriza por un dolor intenso, hinchazón y enrojecimiento de la zona en torno a una pápula blanca, en la que a veces puede atisbarse el lugar por donde la avispa introdujo el aguijón. También se produce escozor y prurito en el área de la picadura. Estos síntomas suelen desaparecer en unas horas, aunque a veces se prolongan durante días. Por lo general, el área inflamada no supera los cinco-diez centímetros alrededor de la picadura.

Las personas más sensibles pueden presentar una reacción local extensa y la zona inflamada puede llegar a alcanzar un diámetro mayor, e incluso superar los diez centímetros. Si esto sucede en una extremidad, puede afectar a articulaciones contiguas. Además de presentar los síntomas habituales descritos, puede darse endurecimiento de la zona.

Todos estos síntomas persisten más de 24 horas y suelen tardar en desaparecer tres o cuatro días. Pueden ser más intensos si la picadura está localizada en la cara o el cuello.

La zona de la picadura suele enrojecerse.

¿Cuáles son los riesgos en caso de alergia a este insecto?

El mayor riesgo ante una picadura de avispa lo sufren las personas alérgicas, que pueden experimentar una reacción generalizada –anafilaxia-  más allá de la zona que ha sufrido la picadura, y que puede incluir dificultades para respirar, tos y silbidos en el pecho, urticaria generalizada, inflamación en ojos y boca, mareo y hasta  pérdida de la conciencia. En casos excepcionales, puede producirse un shock anafiláctico, en el que se desploma la presión y existe afectación cardiovascular, lo que puede causar la muerte.

En estas personas alérgicas basta con una sola picadura para que se desencadene esta grave reacción Parece ser que la naturaleza proteica de algunos de los componentes del veneno es la que genera las reacciones alérgicas.


¿Cómo actuar ante la picadura de una avispa?

Lo primero que debemos hacer en caso de que una avispa nos pique es alejarnos del lugar, ya que, al picar, este insecto libera un tipo de feromona que incita a los otros miembros de su colonia a atacar.

Después, se debe lavar bien la picadura con agua fría abundante y jabón y luego aplicar un antiséptico ligero. Para mitigar el dolor y la hinchazón, puede aplicarse durante aproximadamente diez minutos un cubito de hielo envuelto en una tela fina o paño. También hay que retirar de la zona afectada anillos u otros objetos que puedan comprimirla.

Como tratamiento farmacológico, puede ser útil tomar por vía oral analgésicos tipo paracetamol para el dolor o antihistamínicos para reducir el picor y la reacción local.

Igualmente, puede ser eficaz aplicar una crema que contenga un corticoesteroide (generalmente, hidrocortisona).

Si la picadura es grave debido a su número, localización o a la posible sensibilidad o alergia de la persona que la ha sufrido, debe buscarse de inmediato asistencia médica, llamando al 112,  ya que la rapidez en la administración del tratamiento adecuado es clave para que resulte eficaz.

En caso de que se produzca una reacción anafiláctica, puede ser necesaria una inyección de epinefrina (adrenalina). En este caso, es recomendable preguntar a la persona si lleva auto inyector de adrenalina y si precisa ayuda para ponérselo. Si la persona no responde, no respira y no tiene pulso, hay que empezar con las maniobras de resucitación cardiopulmonar -RCP- hasta que llegue la asistencia.

Si ocurre un shock anafiláctico, será precisa la administración de líquidos por vía intravenosa o de fármacos que ayuden al corazón y al sistema circulatorio.

Por este motivo, quienes son alérgicos a las picaduras han de llevar alguna identificación visible sobre su problema como los brazaletes de alerta médica, además de portar siempre consigo una jeringa cargada con adrenalina.

Tras la primera vez que en que se desarrollan reacciones sistémicas al sufrir una picadura, se ha de acudir a un alergólogo para que confirme la alergia y prescriba el tratamiento adecuado. Además del tratamiento para la reacción a las picaduras, el especialista podrá valorar la indicación de seguir un tratamiento a largo plazo –vacunas-, que pueda minimizar el riesgo de sufrir nuevas reacciones graves a picaduras en el futuro.


Claves para prevenir las picaduras de avispa

  • 1.Cubre tu cuerpo cuando realices actividades en la naturaleza.
    Si caminas por bosques o zonas arboladas, procura ir lo más tapado posible y aplícate repelente de insectos en las zonas de la piel que queden expuestas.
  • 2. Evita los olores dulces.
    Estos atraen a las avispas, así que acuérdate de no aplicarte colonia o cremas hidratantes perfumadas cuando estés al aire libre. Ten cuidado también si cerca de ti hay árboles frutales.
  • 3. Ten cuidado al comer en el campo o en espacios abiertos.
    El olor de la comida y las bebidas también atrae a las avispas, sobre todo el de las azucaradas. Por ello, una buena idea es no beber de envases de refrescos o zumos que se hayan quedado abiertos, ya que puede haber dentro uno de estos insectos. Igualmente, mantente lejos de las zonas donde hay restos de comida o contenedores de basura.
  • 4. No vistas de colores brillantes.
    También atraen a estos insectos, especialmente el amarillo. Por ello, procura evitarlos llevarlos durante excursiones o jornadas al aire libre.
  • 5. Asegúrate de que no hay avispas en las zonas húmedas.
    Por ejemplo, si te acercas a una fuente o te duchas en una piscina, ya que estos insectos se acercan a beber a estos lugares. Utiliza calzado adecuado para evitar pisarlas.
  • 6. Si tienes una cerca, mantén la calma.
    Si se te aproxima una avispa o se posa sobre ti, no te pongas nervioso o nerviosa ni intentes espantarla. Es mejor que evites los movimientos bruscos, que el insecto podría confundir con una agresión, y mantente inmóvil o muévete lentamente hasta que se aleje.
  • 7. Viaja con las ventanillas de tu coche cerradas.
    E intenta llevar siempre en el automóvil un spray insecticida, para que, si una avispa llegara a entrar en el coche, puedas parar el vehículo y pulverizar al insecto. En ese caso, antes de continuar, asegúrate de que ha muerto o huido. Extrema también las precauciones si te desplazas en moto, bicicleta o coche descapotable por áreas en las que haya muchas flores, ya que las avispas pueden chocar contra ti y picarte.
  • 8. Si eres alérgico, no salgas sin tu epinefrina.
    Si vas de excursión, recuerda llevar contigo un botiquín de emergencia que contenga una inyección con esta sustancia y enseña a tus amigos y familiares a usarlo en caso de que te pique una avispa y sufras una reacción alérgica. Recuerda también llevar puesto un brazalete que te identifique como alérgico y, si puedes elegir, es mejor que vayas a la playa que al campo. En todo caso, lo ideal es evitar caminar por el campo durante la época de floración u otras actividades como cortar el césped.
  • 9. Si es necesario, llama al exterminador.
    Si hay uno o más nidos de avispas en tu casa o las inmediaciones, llama a un profesional para que se deshaga de él. Mientras, mantente alejado del avispero, ya que su agresividad cerca de este aumenta

Fuentes

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.