Bradicardia
¿Cómo late el corazón?
En condiciones normales, un corazón late con una frecuencia de sesenta a cien latidos por minuto gracias al sistema de excitación y conducción, que transmite impulsos eléctricos regulando su ritmo.
El latido se inicia cuando una pequeña zona llamada nódulo sinusal o sinoauricular, ubicada en la zona más alta de la aurícula derecha —la cavidad superior derecha del corazón—, emite una señal eléctrica que se desplaza en una secuencia sucesiva y ordenada por las dos aurículas y luego se dirige a otra zona del corazón llamada nodo auriculoventricular situado en la parte derecha del tabique que separa las aurículas. Allí se ralentiza y luego se desplaza a las cavidades inferiores del corazón —los ventrículos—.
Si este sistema eléctrico funciona correctamente, esta señal indica a cada zona del corazón cuándo debe contraerse, como si se tratara de una especie de marcapasos natural. Por ejemplo, en situaciones de estrés o durante la práctica de ejercicio físico intenso, acelera el ritmo cardiaco, mientras que, en situaciones de reposo, lo reduce.
¿Qué es la bradicardia?
La bradicardia es un tipo de arritmia, es decir, una alteración del ritmo cardiaco que, en este caso, genera una frecuencia cardiaca inferior a sesenta latidos por minuto. Esta ralentización puede impedir a las cavidades del corazón contraerse a la velocidad necesaria para bombear correctamente la sangre y, por tanto, suministrar una cantidad suficiente de oxígeno al resto del organismo.
Existen situaciones que no son patológicas y en las que se da un ritmo cardiaco bajo: bradicardia sinusal que ocurre en niños pequeños, adolescentes y adultos jóvenes, particularmente los deportistas, y durante el sueño.
Cuando es patológica, entre sus causas, se encuentran el envejecimiento, determinadas enfermedades y el uso de algunos medicamentos. A menudo, no requiere tratamiento, pero, en caso de ser necesario, puede abarcar medidas como llevar a cabo cambios en el estilo de vida —por ejemplo, seguir una dieta equilibrada y baja en grasas—, revisión y ajustes del uso de medicamentos y, en los casos más graves, la implantación de un marcapasos.
¿A quién afecta?
La bradicardia puede afectar desde jóvenes a ancianos, pero es más común entre los adultos mayores.
¿Qué tipos de bradicardia existen?
Existen los siguientes tipos de bradicardia:
- Bradicardia sinusal. La reducción de la frecuencia cardiaca se produce cuando el nódulo sinusal envía señales eléctricas a un ritmo más lento de lo habitual. Puede ser fisiológica —es normal y no produce síntomas— o secundaria —vinculada a otras enfermedades o al uso de medicamentos—.
- Bloqueo auriculoventricular (AV). Las señales eléctricas entre las aurículas —cavidades superiores del corazón— y los ventrículos —las inferiores— quedan interrumpidas de forma parcial o completa.
También puede producirse el síndrome de bradicardia-taquicardia, una alternación de frecuencia cardiaca lenta y rápida, debido a problemas en el nódulo sinusal.
¿Cuáles son sus causas?
La bradicardia sinusal fisiológica puede estar provocada por las siguientes causas:
- El entrenamiento de alta resistencia aeróbica.
- El sueño.
- Permanecer de pie durante un periodo de tiempo prolongado.
- Hipotermia o contacto con agua fría.
- Vómitos o tos.
- La presión en los senos carotídeos —ubicados en el cuello— debido, por ejemplo, a llevar una corbata o cuello de camisa demasiado ajustado.
- El esfuerzo excesivo durante la evacuación intestinal.
Las causas de la bradicardia patológica abarcan las siguientes:
- Deterioro del tejido cardiaco debido al envejecimiento.
- Infarto o angina previa que puede dañar los tejidos involucrados en la conducción eléctrica.
- Afecciones inflamatorias del corazón como la miocarditis o la pericarditis.
- Enfermedades cardiacas congénitas como el defecto cardiaco congénito.
- Enfermedades del nódulo sinusal, como el síndrome del seno enfermo, que es la incapacidad de este elemento de mantener un ritmo regular.
- Enfermedades metabólicas como el hipotiroidismo —glándula tiroides hipoactiva—, que pueden desacelerar los impulsos eléctricos del corazón.
- Enfermedades respiratorias como la apnea obstructiva del sueño.
- Alteraciones en el nivel de electrolitos como el potasio, el sodio, el calcio y el magnesio —necesarios para la conducción de cargas eléctricas por el organismo—.
- Enfermedades inflamatorias como el lupus o la fiebre reumática.
- Posibles complicaciones tras cirugías del corazón.
- Uso de medicamentos que afectan el nodo sinusal y a la frecuencia cardíaca, como los betabloqueantes, los bloqueadores de los canales del calcio o los opiáceos.
¿Cuáles son los factores de riesgo de la bradicardia?
Aumentan la probabilidad de padecer bradicardia los siguientes factores:
- La edad.
- Sufrir diabetes o hipertensión.
- Padecer enfermedades cardiovasculares como arteriopatía coronaria, miocardiopatía o enfermedad de las válvulas cardíacas
- Padecer ansiedad o estrés.
- Fumar, consumir drogas o abusar del alcohol.
¿Con qué síntomas se manifiesta?
Aunque, como se indicaba anteriormente, la bradicardia puede no provocar síntomas, también puede manifestarse con:
- Mareos o aturdimiento, consecuencia del menor flujo de sangre que llega al cerebro.
- Palpitaciones.
- Confusión o problemas de memoria
- Cansancio extremo, sobre todo durante la actividad física.
- Por tanto, una menor tolerancia al ejercicio.
- Desmayos o sensación de desmayarse, debido al bombeo insuficiente de sangre.
- Falta de aire o dificultad para respirar.
- Dolor en el tórax, que puede estar asociado a un paro cardiaco en los casos más graves.
- Pérdida de conocimiento.
¿Cómo se trata la bradicardia?
En los casos leves o fisiológicos, que no presentan síntomas, la bradicardia no requiere tratamiento y solo es necesario hacer un seguimiento del estado de salud de la persona. En casos de mayor gravedad, el tratamiento puede abarcar:
- Cambios en el estilo de vida como seguir una dieta equilibrada y baja en grasas, practicar ejercicio de manera regular, evitar hábitos tóxicos como el tabaquismo y controlar con frecuencia el ritmo cardiaco y la presión arterial.
- Manejo y control de las posibles enfermedades y dolencias subyacentes como el hipotiroidismo, la apnea obstructiva del sueño o el desequilibrio de electrolitos.
- La revisión de medicamentos para regular o suspender el uso de aquellos que puedan estar provocando la desaceleración del ritmo cardiaco.
- Uso de fármacos antiarrítmicos
- Cardioversión-desfibrilación: aplicación de una corriente eléctrica para “reiniciar” el proceso de conducción cardiaca
- Cardiodesfibriladores implantables
- Implantación de un marcapasos. Este es un pequeño dispositivo que se coloca bajo la piel del pecho o del abdomen y que controla el ritmo cardiaco, gracias a unos sensores que detectan la actividad eléctrica del corazón. En caso de bradicardia, cuando este ritmo se ralentiza, envía impulsos eléctricos para que el ritmo cardiaco torne a la normalidad.
- Cirugía
Cómo prevenir o convivir con la bradicardia
Es posible prevenir o controlar la bradicardia siguiendo hábitos de vida saludable como los que se recomiendan en el tema de Cinfasalud “Insuficiencia cardiaca”.
Fuentes
- Fundación Española del Corazón (FEC). Bradicardia: cuando el corazón late lentamente. Jueves, 20 de febrero 2025.
- Nicklaus Children’s Hospital. ¿Qué es la bradicardia?
- Brigham and Women’s Hospital: Boston Hospital & Medical Center.Bradicardia sinusal. Revisor médico: Anne Clayton APRN. Revisor médico: Stacey Wojcik MBA BSN RN. Revisor médico: Steven Kang MD. Última revisión: 4/1/2022.
- Mayo Clinic. Mayo Foundation for Medical Education and Research. Bradicardia. Escrito por el personal de Mayo Clinic
- Quirónsalud. Bradicardia sinusal.
- Cigna. Bradicardia (frecuencia cardíaca lenta).
- Medical News Today. Lo que debes saber sobre el ritmo cardíaco lento. Revisado médicamente por Gerhard Whitworth, R.N. — Escrito por ZawnVillines el 14 de enero de 2021.
- Boston Scientific. Bradicardia. Causas, Síntomas, Diagnóstico y Opciones de tratamiento
- Laboratorios Cinfa. Cinfasalud. Arritmias. Autor: Doctor Julio Maset, médico de Cinfa. Publicado el 15 julio, 2019. Revisado el 9 diciembre, 2021.
Departamento Médico de Laboratorios Cinfa.
*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.




