Cuidado de los tatuajes

Publicado el 28 abril, 2025
Revisado el 29 junio, 2025
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¿Qué es un tatuaje?

Un tatuaje es un tipo de creación artística que sigue en el cuerpo de forma permanente. Para su realización, se utiliza una máquina que tiene agujas que perforan superficialmente la piel muchas veces. La palabra deriva del término polinesio “tatau” que significa signo o pintura.

La mayoría de los pigmentos emplean componentes acrílicos, carbono y sales metálicas aunque actualmente también existen tintas de origen vegetal. sin embargo la tinta roja, por su composición, se asocia con mayor frecuencia a hipersensibilidad.

Como ocurre con los piercings, realizarse tatuajes se ha convertido en una práctica habitual. Ambas modificaciones corporales comparten algunas complicaciones que tienen que ver, sobre todo, con el proceso de cicatrización de la piel, las infecciones o los roces.

Los tatuajes son permanentes, a pesar de que existen algunas técnicas —como el láser— que posibilitan su desaparición, aunque en ocasiones no es un borrado total.


¿Qué complicaciones puede generar un tatuaje?

La realización de tatuajes es una práctica segura, siempre y cuando se sigan una serie de recomendaciones. Entre ellas, la principal es que se elija un estudio certificado que garantice la higiene del local y los materiales empleados. Puedes comprobar si tienen al día sus revisiones sanitarias pertinentes y que se utilice material desechable tanto en agujas, como tinta, guantes, protecciones de camilla o sillas y que todo lo demás esté esterilizado.

Aparte de esta apreciación inicial, un tatuaje puede producir algunas complicaciones, sobre todo en el periodo de cicatrización. Entre las complicaciones más habituales, encontramos:

  • Enfermedades que se contagian a través de la sangre. Es importante realizar los tatuajes en un estudio de confianza para evitar infecciones y contagios. Si el equipo usado no se ha esterilizado, podría contener restos de sangre infectada con el consecuente riesgo de contraer enfermedades que se contagian a través de la sangre. Estas enfermedades son, por ejemplo, la hepatitis B, la hepatitis C, HIV y el tétanos. Por ello, es fundamental que acudas a un centro debidamente regulado y certificado y evites realizarte este tipo de modificaciones en centros no regulados e incluso en tu propia casa.
  • Reacciones alérgicas. En ocasiones, la tinta utilizada puede producir una reacción alérgica. Sus síntomas principales son picor, escozor, sensación de quemazón en la zona e incluso algunas ampollas o erupciones. Estos síntomas pueden aparecer incluso días después de la realización del tatuaje.
  • Reactivación de problemas cutáneos. Si has tenido algún problema en la piel como psoriasis o eccemas, la realización de tatuajes en la zona afectada o en zonas cercanas puede reavivar estas afecciones.
  • Infecciones. Sobre todo se dan cuando no se han seguido las normas sanitarias a la hora de realizarlo o de curarlo. Si no se sigue un proceso de curación, limpieza y protección de la zona, pueden aparecer hongos o bacterias en la piel.

¿Cómo cuidar los tatuajes?

Es habitual que, tras la realización de un tatuaje, el centro te proporcione información y pautas de cuidado. Es imprescindible que salgas del centro sin dudas sobre las medidas a seguir:

  • Lo habitual es que te apliquen un vendaje tras la realización del tatuaje. Normalmente se aplica un film o  una película transparente especial que sirve para proteger el tatuaje de contaminación bacteriana. Déjalo puesto el tiempo que te han indicado que suele ser alrededor de 24 horas.
  • Es conveniente que antes de realizar ningún cuidado sobre tu piel tatuada te laves las manos con abundante agua tibia y jabón. Así evitarás transmitir contaminación a esa zona.
  • Lava la zona tatuada con agua templada o fría, al menos dos veces al día. Procura emplear un jabón neutro y seca la piel con una toalla que no hayas utilizado antes y ponla a lavar después. Puedes emplear papel absorbente pero que no desprenda fibras.
  • Tras el lavado y secado, aplica una crema especial para tatuajes que sea de buena calidad (puedes consultar en tu oficina de farmacia). No vuelvas a cubrir la zona. Evita roces con ropa. Durante los primeros días, es importante que evites roces con ropa, mobiliario u otros tejidos (sofás, sábanas).
  • No rasques el tatuaje ni la zona cercana. Durante el proceso de cicatrización, es habitual que se produzcan algunos picores o escozores. Evita rascar la piel, ya que puedes trasladar bacterias presentes en tus uñas y derivar en una infección.
  • Durante la cicatrización, pueden aparecer postillas. No las arranques. Deja que caigan solas.
  • Evita realizarte el tatuaje en temporada de baños en piscinas, playas, etc., o si practicas alguna actividad acuática. Ten en cuenta que el agua, incluso de una piscina, puede contener bacterias. Evita durante el proceso de cicatrización bañarte o mojar en estos espacios la zona del piercing.
  • Evita, durante los primeros meses, exponer la zona del tatuaje al sol y tápala, también cuando realices actividades cotidianas como caminar por la calle, conducir o hacer deporte en el exterior. Al igual que con el resto de tu cuerpo, utiliza crema solar de alta protección si te vas a exponer al sol.

¿Qué hacer si se infecta?

Si notas que la zona se inflama, se enrojece o aparecen pequeños granitos, puede ser signo de una infección. Es importante que tomes precauciones para evitar que la infección se agrave. Normalmente, suelen ser infecciones leves pero es imprescindible cuidarlo. Continua con el proceso de lavado indicado. También puedes consultar a tu farmacia para que te aconseje una crema antiséptica. Aplícala y déjala actuar.

Revisa el estado del tatuaje y comprueba que su estado mejora. En caso contrario, consulta con tu médico o farmacéutico. Si es necesario, tu médico te podrá indicar pautas.

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Cuida tus tatuajes con estos consejos

Nuestros expertos respondenMostrando 1 respuestas de Nuestros Expertos en "Cuidado de los tatuajes"

¿Puedo bañarme en el mar si acabo de hacerme un tatuaje?

Tanto en el agua del mar como en la de la piscina, ríos, pantanos, etc., puede haber bacterias, por lo que es conveniente que evitemos el baño o realicemos actividades acuáticas durante el proceso de cicatrización.Tampoco el sol es un buen amigo de los tatuajes, por lo que, durante los primeros meses, se aconseja cubrir el área tatuada cuando se realicen actividades del día a día en el exterior -por ejemplo, practicar deporte o caminar por la calle- y, sobre todo, evitar exponerla a los rayos de sol. Por supuesto, también debemos aplicar protección solar sobre ella.