Dentición infantil

¿Qué es?

De la mano de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), abordamos la dentición infantil, sus fases de erupción, síntomas y así como las principales patologías dentales. 

¿Qué es la dentición?

La dentición o desarrollo de los dientes de una persona y su disposición en la boca es un proceso que tiene lugar a lo largo de la infancia (incluso se inicia en la vida intrauterina). Comprende, fundamentalmente, dos fases:

  • La aparición de la dentición temporal (20 piezas): son los conocidos como dientes primarios o dientes de leche. No son los definitivos, pero ayudan a masticar, permiten un correcto desarrollo del lenguaje y se encargan de mantener libre el espacio para los dientes permanentes.
  • La aparición de la dentición definitiva: llamados también dientes permanentes. Se trata de 32 a 28 piezas, según hagan presencia o no las muelas del juicio. Este proceso se suele iniciar a los 6 años y completar entre los 17-20 años.

¿Cuándo se inicia la erupción dental?

La erupción dentaria temporal normal presenta una amplia variedad, tanto en su inicio como en la secuencia de aparición de las distintas piezas. Generalmente, podríamos establecer este orden aproximado de aparición de los dientes primarios o de leche:

  • Incisivos centrales inferiores: en torno a los 6 meses.
  • Incisivos centrales superiores: entre los 8-12 meses.
  • Incisivos laterales inferiores y superiores: entre los 9-13 meses.
  • Primeros molares: entre los 13-18 meses.
  • Caninos: entre 16-23 meses.
  • Segundos molares: en torno a los 2 años.

De esta forma, en la mayoría de los niños, entre los 24 y los 36 meses de vida, ya han hecho su aparición los 20 dientes de leche, propios de la dentición temporal.

¿Cómo aliviar las molestias de la salida de los dientes?
Entre los 2 y los 3 años, la mayoría de los niños ya cuentan con todos los dientes de leche.

¿Cuáles son sus síntomas?

Pese a que a la erupción dentaria en los lactantes se le atribuyen numerosos y variados síntomas, lo cierto es quediversos estudios sobre el tema concluyen que no hay ningún síntoma específico que se pueda asociar directamente y de forma inequívoca a la erupción dental.

El inicio de la dentición infantil coincide temporalmente con una época en la que los niños presentan frecuentes infecciones producidas por virus, que serán los responsables en la práctica totalidad de los casos de aquellos síntomas que observamos.

En líneas generales, los síntomas que más frecuentemente acompañan a la erupción dental son:

  • Irritabilidad.
  • Aumento de la salivación.
  • Leve pérdida de apetito.

En cambio, el babeo es un proceso independiente de la dentición, sin ninguna relación, pero con un desarrollo paralelo. De hecho, el babeo se debe a dos causas que se originan en el cuarto mes de vida:

  • Empieza a funcionar la glándula parótida, que produce gran cantidad de saliva.
  • El reflejo de la deglución es bastante inmaduro y no se realiza de una manera eficaz.

¿Cuándo se caen los dientes a los niños?

Como hemos dicho, en torno a los 6 años de edad, los dientes de leche o primarios comenzarán a perderse o caerse, progresivamente, para dar paso y ser reemplazados por los dientes permanentes.

Normalmente, sobre los 20 años, la mayoría de las personas ya contarán con los 28-32 dientes permanentes.

Por otro lado, cuando se produce un retraso en la erupción de varios o todos los dientes temporales, la mayoría de las veces se debe a una causa familiar o desconocida, pero se recomienda realizar estudios para descartar patologías generales que puedan alterar el crecimiento. En estos casos, los dientes primarios también suelen caerse más tarde.

Patologías dentales

¿Qué son las caries?

La caries es la patología dental más frecuente en la infancia y se manifiesta como una cavidad o agujero en el diente, provocada por ácido. La caries es consecuencia de la actuación de las bacterias presentes en la cavidad oral, que entran en contacto con los azúcares que ingerimos en los alimentos. Además, la caries se asocia, generalmente, a una deficitaria higiene dental. De hecho, es un error pensar que la caries en la dentición temporal no hay que tratarla, ya que, en realidad, sí puede acabar afectando a la dentición definitiva si la raíz del diente se ve afectada.

La caries se manifiesta con los siguientes signos:

Cambio en la coloración del diente (más blanquecino y sin brillo) en su inicio.
Coloración negruzca en fases más avanzadas.
Cavitación: formación del agujero.

Las caries son más frecuentes en los dientes molares, por ser lugar de retención de restos de comida, y pueden aparecer incluso en los primeros dientes que salen a los bebés. Este fenómeno se conoce como caries de la primera infancia o “caries del biberón”, por darse frecuentemente en niños que toman líquidos azucarados en biberón.


¿Qué tipos de traumatismos dentales existen?

Traumatismos dentales: tras las caries, ocupan el segundo lugar en frecuencia y se trata de golpes o lesiones en la cavidad oral (boca) que dañan o fracturan algún diente o pieza dental. Estas lesiones pueden producir cambios de coloración, generalmente oscurecimiento, en las piezas afectadas. El traumatismo puede afectar a la dentición temporal o permanente:

  • Traumatismo en dentición temporal: puede existir pérdida o no del diente:
    -En el caso de pérdida de diente temporal: no hay que reimplantarlo.
    -En el caso de que no haya pérdida de la pieza dentaria: se tratará con dieta blanda, analgesia y clorhexidina tópica y, en aquellos en los que se produzca intrusión en la encía, será precisa la extracción del diente por el odontólogo.
  • Traumatismo en dentición permanente: en la mayoría de los casos precisa de tratamiento (de distinto tipo según la lesión producida) por el odontólogo. Igualmente, puede existir pérdida o no del diente:
    En el caso de pérdida de piezas dentarias: se precisará reimplantación de la pieza. Esta debe llevarse a cabo lo más rápidamente posible, idealmente en el lugar del accidente, ya que cuanto más tiempo pase, menores serán las posibilidades de que sea efectiva. Se debe:
    Evitar tocar el diente por la raíz.
    Lavar el diente con agua corriente si está sucio.
    Reposicionar el diente en su lugar.
    Morder un pañuelo para mantenerlo en su posición. Si no se pudiera hacer, se recomienda mantener el diente en leche o suero hasta ser valorado por un profesional.
    En el caso de que no haya pérdida de pieza dentaria, como es el caso de las luxaciones (desplazamiento parcial del diente), se precisará de tratamiento por el odontólogo.

¿Qué otros problemas dentales pueden darse en los niños?

  • Maloclusión dental: se produce cuando existe una alineación incorrecta de los dientes. Para evitarla, se recomienda no usar chupete a partir de los 2 años.
  • Anodoncia parcial: consiste en la falta de una o pocas piezas dentarias y es más frecuente en la dentición permanente como rasgo familiar, afectando más a los incisivos centrales.
  • Anodoncia de numerosos dientes: puede observarse en algunas enfermedades pero es muy poco frecuente.
  • Dientes supernumerarios: número de piezas que exceden la cifra habitual. No suelen plantear problemas en dentición temporal y su extracción o no deberá valorarla el odontólogo.

¿La dentición infantil requiere de tratamiento?

La dentición infantil debe considerarse como un proceso natural que no requiere ningún tratamiento específico. Para sobrellevar los síntomas, se puede ofrecer al niño mordedores fríos, o en determinados casos, administrarle algún analgésico, como el paracetamol.

En cualquier caso, no están recomendados aquellos preparados que contienen anestésicos locales en gel, como lidocaína o benzocaína, así como tampoco los collares y/o pulseras de ámbar, de los que no hay ninguna evidencia científica que demuestre que alivian posibles molestias y, en cambio, sí es real el peligro de asfixia o atragantamiento que pueden causar.


¿Qué se recomienda hacer para mantener una boca sana?

Desde la aparición del primer diente se puede y se debe iniciar en los niños el hábito de una adecuada higiene dental.
Al principio, se puede limpiar las encías y los dientes que vayan saliendo con una gasa húmeda una o dos veces al día y, progresivamente, hay que empezar a utilizar un cepillo pequeño de cerdas blandas. El uso de pasta de dientes también debe iniciarse desde el primer momento. Lo que varía es la cantidad y la concentración de flúor recomendada. De este modo:

  • En los menores de 2 años es mejor usar pasta de dientes con una cantidad de flúor de 1000 ppm (partes por millón) y en cada lavado emplearemos el tamaño de un “grano de arroz”.
  • Entre los 2-6 años utilizaremos pastas de 1000-1450 ppm y del tamaño de un “guisante” cada vez.
  • A partir de los 6 años pueden utilizar mayor cantidad y la concentración será de 1450 ppm, salvo recomendación diferente del odontopediatra.

En cuanto al cepillado, es preferible que su duración exceda el minuto. Además, los niños deben escupir el exceso de pasta dentífrica y no aclararse la boca con agua después del cepillado. Lo fundamental es que el niño vaya incluyendo el cepillado dental dentro de su rutina diaria con el fin de prevenir la aparición de caries. En esta línea, es también importante evitar los zumos comerciales, refrescos y cualquier bebida azucarada, ya que multiplican el riesgo de presentar este problema dental.

Por último, es recomendable una primera visita al dentista durante el primer año de vida del niño, ya que la probabilidad de caries aumenta conforme pase el tiempo sin que el niño siga una correcta higiene bucal.

10 Claves para que tus hijos tengan una boca sana

  • 1. Cuida tu propia higiene bucodental.
    La mayoría de los microbios que invaden las bocas de los bebés proceden de sus propios padres. Se los transmiten cuando, por ejemplo, limpian con su propia boca el chupete o la tetina del biberón, o los besan en la boca. Ni siquiera es necesario tener caries para que el contagio se produzca, por lo que es muy importante que los progenitores, además de evitar hábitos como los anteriores, cuiden su higiene oral.
  • 2. Limpia las encías y dientes de tu bebé con una gasa húmeda. 
    Desde su nacimiento, frota sus encías con mucha delicadeza y, conforme vayan saliendo, también sus dientecitos.
  • 3. Evita que se duerma con el biberón en la boca. 
    Sobre todo, cuando este contenga líquidos azucarados, ya que los azúcares quedan adheridos a la superficie dental durante horas, dañando el esmalte y favoreciendo la aparición de caries. Tampoco impregnes su chupete con miel o azúcar ni le dejes de forma continua chupando el biberón. Cuando ya ingiera otros alimentos, además de la leche, asegúrate de que el agua es su bebida principal.
  • 4. A partir de que salgan sus dientes, cepíllaselos con suavidad. 
    Utiliza un cepillo de cabezal pequeño y cerdas suaves. Hazlo con delicadeza, al menos dos veces al día, usando el equivalente a un “grano de arroz” de pasta dentífrica, para evitar que se la trague. También es recomendable que el dentífrico contenga una cantidad de flúor de 1000 ppm (partes por millón).
  • 5. Cuando sean capaces, enséñales a cepillarse ellos mismos. 
    Incúlcales la necesidad de hacerlo después de cada comida, pero, sobre todo, al levantarse y antes de irse a dormir, durante al menos dos minutos. Supervísales hasta que estés seguro de que lo hacen bien y de que no se tragan la pasta de dientes.
  • 6. Cámbiales el cepillo cada tres meses. 
    O cuando las cerdas comiencen a verse gastadas. Asegúrate también de que cuentan con un cepillo de dientes y un dentífrico con flúor adecuados a su edad.
  • 7. Modera su consumo de dulces y bebidas azucaradas. 
    Reducirás sus posibilidades de padecer caries o sarro si evitas que tomen dulces, bebidas azucaradas e hidratos de carbono refinados, y más entre horas. Si no puedes evitar que los coman, conciénciales de la necesidad de cepillarse los dientes luego.
  • 8. Evita que coman antes de acostarse. 
    Es recomendable que no tomen ningún alimento justo antes de ir a dormir o tras haberse lavado los dientes. Intenta que se habitúen a comer únicamente las comidas principales y a no picar entre ellas.
  • 9. Llévalos al dentista al menos una vez al año. 
    Dado que ni siquiera un cepillado profundo consigue eliminar por completo la placa dental, el odontólogo debe revisar la salud de su boca al menos una vez al año y desde el primer año de vida. Además, puede controlar el desarrollo bucal normal del niño y adelantarse a cualquier alteración que pueda producirse.
  • 10. Predica con el ejemplo. 
    Los padres son el modelo de conducta de sus hijos, por lo que, si quieres que ellos tengan una correcta higiene bucodental, debes empezar por incorporar a tu rutina las medidas anteriores, lo que ayudará a que ellos las asimilen.

Infográfico

En esta infografía puedes ver resumidas las fases de la dentición infantil, además de sus síntomas y consejos.

¿Cuándo salen y se caen los dientes a los niños?

Fuentes

Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

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