Depresión posparto

Conocemos qué es la depresión posparto y cuáles son sus síntomas y tratamiento de la mano de la  Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME).

¿Qué es la depresión posparto y cuál es su incidencia?

La depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo que se suele iniciar en los primeros 12 meses tras el nacimiento del bebé y presenta una duración de los síntomas de al menos dos semanas. La principal causa es el cambio hormonal que se da en el proceso del embarazo y el parto, pero los cambios corporales, psicológicos y sociales, el cambio de rol a nivel familiar, el vínculo con el o la recién nacido/a y la nueva responsabilidad asumida también juegan un papel importante.

Entre el 10-15% de las mujeres se ven afectadas por este problema –dependiendo del país, el porcentaje es incluso mayor-, por lo que es necesario el abordaje y detección inmediata para evitar consecuencias graves para madre y bebé.

No hay que confundir la depresión posparto con la disforia posparto o “Maternity Blues“, que presentan alrededor del 70% de las madres los días siguientes al nacimiento del bebe. Esta disforia es un estado transitorio que suele aparecer las dos primeras semanas posparto y a continuación desaparece, y que se caracteriza por labilidad emocional, tristeza, cambios de humor, llanto, nerviosismo o irritabilidad y que se acompañan de sentimientos de inseguridad y de preocupación por el recién nacido. Es una reacción emocional asociada a los importantes cambios y al proceso adaptativo, pero en el caso de que estos síntomas persistan o se agraven, es aconsejable consultar y descartar la presencia de una depresión posparto.

La depresión posparto también puede afectar a los padres, sin embargo no existen datos claros de la prevalencia de este trastorno en España. Los síntomas son similares a los que padecen las madres y la causa suele ser el estrés ante los cambios en el estilo de vida y la responsabilidad ante la paternidad. Se trata de un cambio brusco y repentino que algunos hombres no saben cómo gestionar correctamente y que puede provocar un desequilibrio psicológico, afectando a la calidad de vida de toda la familia.


¿Cómo saber si estoy sufriendo depresión posparto?

Los síntomas de la depresión posparto son similares a los de la depresión que ocurre en otros momentos de la vida, y varían dependiendo de la gravedad de la misma.

Además de un estado de ánimo triste o deprimido, puede acompañarse de síntomas como:

  • Agitación e irritabilidad.
  • Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.
  • Cambios en el apetito, pérdida de peso o comer en exceso y aumento de peso.
  • Sentimiento de inutilidad o culpa.
  • Sentirse retraída o desconectada.
  • Falta de placer o interés por actividades placenteras para el bebé.
  • Pérdida de energía.
  • Ansiedad.
  • Síntomas físicos: dolor de cabeza, trastornos digestivos y dolor crónico.
  • Pensamientos de desesperanza, pesimismo y muerte/suicidio.
  • Insomnio y dificultad para dormir o dormir en exceso.

Generalmente, estos síntomas se desarrollan dentro de las primeras semanas después del parto, pero pueden comenzar antes, durante el embarazo, o más tarde (hasta después de un año del nacimiento de la criatura). En la madre, este trastorno puede llegar a interferir en la capacidad para cuidar de sí misma y del recién nacido y en sus actividades de la vida diaria.


¿Cómo se diagnostica la depresión posparto?

En ocasiones, el diagnóstico puede ser tardío debido a la dificultad para diferenciar estos síntomas de los propios de la etapa del posparto. Con frecuencia, la mujer expresa su malestar en consulta a los profesionales o son los mismos sanitarios los que detectan ciertos síntomas.

Incluso la familia puede percibir este comportamiento anómalo, que no mejora con los días. Por ello, si has sido madre, es importante conocer qué es la depresión posparto, acudir a las revisiones posparto y buscar ayuda inmediatamente si no te sientes bien emocionalmente.


¿Cómo se trata la depresión posparto

El tratamiento de la depresión posparto suele consistir en tratamiento farmacológico, psicoterapia y/o, normalmente, una combinación de ambos.

El tratamiento farmacológico de la depresión posparto se centra principalmente en medicamentos antidepresivos y/o ansiolíticos. Si se está amamantando, hay fármacos que son compatibles con lactancia materna y no sería necesario suprimirla para comenzar la medicación.

A través de la terapia psicológica se trabaja de manera individual con el profesional y la madre, estableciendo unos objetivos concretos como fomentar las actividades sociales y de autocuidado, practicar mindfulness y técnicas de relajación, regulación emocional para los momentos de estrés, trabajar la asertividad y la autoestima e intervenir sobre los pensamientos negativos respecto a una misma, la maternidad o relacionados con la criatura recién nacida. Los grupos de apoyo y otros métodos conductuales como la terapia cognitiva también pueden ser muy beneficiosos para este tratamiento.

La terapia psicológica es beneficiosa para tratar la depresión posparto, ya que fomenta la autoestima y el autocuidado de las personas que la padecen.
La terapia psicológica es beneficiosa para tratar la depresión posparto, ya que fomenta la autoestima y el autocuidado de las personas que la padecen.

Recomendaciones para el bienestar emocional en la etapa del posparto:

  • Sé realista, simplifica y prioriza. Intenta no tener todo bajo control y evita concertar muchos compromisos; cuidar de un bebé requiere mucha dedicación. Pide ayuda y déjate ayudar si lo necesitas.
  • Procura no realizar grandes cambios en tu vida. La llegada de un hijo ya va a suponer un cambio radical, por lo que hay que evitar que se junten demasiadas situaciones nuevas.
  • Descansa y duerme siempre que puedas, no solo por la noche.
  • Participa en actividades que puedan hacerte sentir mejor. Intenta sacar momentos para el autocuidado y el ocio. Y busca tiempo para reencontrarte con tu pareja.
  • Haz ejercicio con regularidad, aunque sea caminar a diario al aire libre. Se ha demostrado que el ejercicio suave y regular puede mejorar el estado de ánimo.
  • Sigue una alimentación adecuada: la fruta y la verdura fresca, los lácteos, los cereales y el pescado azul son alimentos muy recomendables en la dieta.
  • Busca ayuda, debes saber que no estás sola. Relacionarte con otras mujeres y parejas que hayan estado o estén en tu misma situación para poder compartir experiencias y sentimientos es una buena idea.
  • Apóyate en tu entorno y grupos de apoyo de posparto y lactancia, asociaciones. Recurre a la ayuda de profesionales de la salud.
  • Espera que tu estado de ánimo mejore gradualmente, no inmediatamente. Sentirse mejor puede llevar un tiempo.

¿Se puede prevenir la depresión posparto?

No es sencillo prevenir la depresión posparto, pero sí puede resultar más fácil evitar mayores complicaciones derivadas de ella con una detección precoz de los posibles factores de riesgo. Por ello, es importante detectar las alteraciones emocionales previas de la mujer (durante el embarazo, antecedentes de enfermedad mental, situación y entorno…) y acudir a las consultas y revisiones cuando existe un planteamiento de embarazo y durante el proceso de gestación Consultar dudas y posibles alteraciones del estado de ánimo con tu profesional sanitario puede favorecer la detección precoz y, con ello, minimizar las posibles consecuencias.