Enfermedades más frecuentes en la infancia temprana

De la mano de María González Núñez, matrona y enfermera pediátrica y miembro de FAME, conocemos cuáles son las enfermedades más frecuentes en la infancia temprana, entre los 0 y los 6 años.
¿Qué es la infancia temprana?
La infancia temprana es una etapa en la que el sistema inmune aún está en desarrollo. Por ello, los niños de 0 a 6 años sufren con frecuencia enfermedades comunes, la mayoría leves, aunque algunas requieren atención médica. A continuación, se resumen las más habituales en España, con información clara y sencilla dirigida tanto a familias como a profesionales.
¿Cuáles son las enfermedades más frecuentes en la infancia temprana?
- Bronquiolitis: es una infección viral que afecta a los bronquiolos, más común en lactantes, causada sobre todo por el virus respiratorio sincitial (VRS). Es la principal causa de hospitalización en menores de 2 años en España. La bronquiolitis comienza como un resfriado con tos y mucosidad. Después aparece dificultad respiratoria: respiración rápida, hundimiento de costillas y silbidos.
No existe un tratamiento específico. Se recomienda hidratación, limpieza nasal y observación. A veces requiere ingreso hospitalario para oxígeno o soporte respiratorio. - Bronquitis y Neumonía: son infecciones de las vías respiratorias: la bronquitis afecta a los bronquios y la neumonía al tejido pulmonar. Pueden ser virales o bacterianas. Son frecuentes en menores de 5 años. La neumonía sigue siendo una causa importante de morbilidad infantil en Europa.
Entre sus síntomas, se encuentra la tos persistente, fiebre, dificultad respiratoria, dolor torácico. En la neumonía puede haber respiración acelerada y mal estado general. La mayoría son virales y para su tratamiento solo requieren cuidados generales. En casos bacterianos se indican antibióticos. Es importante vigilar signos de gravedad como respiración muy rápida o rechazo de líquidos. - Otitis Media Aguda: es la inflamación del oído medio, frecuente tras catarros, sobre todo en menores de 3 años. Es una de las infecciones más comunes en la infancia: la mayoría de los niños tiene al menos un episodio antes de los 3 años. Entre sus síntomas, se encuentran el dolor de oído repentino, fiebre, irritabilidad, a veces supuración.
En muchos casos se resuelve sola. Se usan analgésicos para el dolor. Si los síntomas son intensos o persisten, el pediatra puede indicar antibióticos. - Gastroenteritis Aguda: es la infección del aparato digestivo que provoca diarrea, vómitos y fiebre, causada generalmente por virus como el rotavirus. Se trata de una de las principales causas de consulta pediátrica y hospitalización por deshidratación en menores de 5 años.
Se caracteriza por diarrea acuosa, vómitos, fiebre, dolor abdominal. Riesgo de deshidratación: sequedad de boca, llanto sin lágrimas, poca orina. Lo más importante es mantener la hidratación con sueros de rehidratación oral. Evitar medicamentos para cortar la diarrea. En casos graves puede requerir ingreso para hidratación intravenosa. - Asma Infantil: es una enfermedad crónica de los bronquios que provoca inflamación y dificultad para respirar. Puede desencadenarse por infecciones, alérgenos o ejercicio. Es la enfermedad crónica más frecuente en la infancia. En España, alrededor del 10% de los niños la padecen.
Se caracteriza por episodios repetidos de tos, pitos (sibilancias), dificultad para respirar, sobre todo por la noche o tras ejercicio. Su tratamiento incluye inhaladores para controlar la inflamación y broncodilatadores en las crisis. Es fundamental seguir las indicaciones médicas y evitar factores desencadenantes. - Dermatitis Atópica: es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que provoca sequedad, picor e irritación. Afecta hasta un 20% de los niños en algún momento de la infancia. Aparecen manchas rojas, descamación, piel seca y prurito, sobre todo en cara, pliegues de brazos y piernas. Para su tratamiento, son importantes los cuidados de la piel con cremas hidratantes y evitar irritantes. En brotes, el pediatra puede recetar corticoides tópicos o medicamentos específicos.
- Fiebre: la fiebre es la elevación de la temperatura corporal como respuesta natural del organismo frente a una infección. Sirve como mecanismo de defensa para dificultar la supervivencia de virus y bacterias. Es el motivo más frecuente de consulta pediátrica en urgencias.
Se considera fiebre cuando la temperatura es mayor de 38 °C. La mayoría de las veces se debe a infecciones virales. La fiebre por sí sola no es peligrosa ni necesita ser tratada siempre. Los antitérmicos solo deben utilizarse si la temperatura supera los 38,5 °C o si el/la niño/a está muy decaído/a, rechaza líquidos o muestra malestar general importante. Si no hay un foco claro de infección (por ejemplo, dificultad respiratoria, erupciones o dolor localizado), y la fiebre dura menos de 72 horas, no se necesita atención médica inmediata. Es fundamental monitorizar el estado general, mantener hidratación adecuada y un ambiente cómodo, sin utilizar medidas extremas como envolver en capas gruesas o friegas con alcohol o agua fría.
Fuentes
- Álvarez, A. E., et al. (2020). Epidemiology of bronchiolitis in Spain. Anales de Pediatría.
- Lieberthal, A. S., et al. (2013). Clinical practice guideline for the diagnosis and management of acute otitis media. Pediatrics.
- Guarino, A., et al. (2018). European guidelines for the management of acute gastroenteritis in children. Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition.
- Global Initiative for Asthma (GINA). (2022). Global Strategy for Asthma Management and Prevention.
- Weidinger, S., C Novak, N. (2016). Atopic dermatitis. The Lancet.
- Sullivan, J. E., C Farrar, H. C. (2011). Fever and antipyretic use in children. Pediatrics.
- AEPap. (2023). Cómo actuar si un niño pequeño o un bebé tiene fiebre.
Departamento Médico de Laboratorios Cinfa.
*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.



