Hiperhidrosis
¿Qué es el sudor?
El sudor es un líquido que segregan las glándulas sudoríparas y que se expulsa a través de la piel. Está compuesto en su mayoría por agua, pero también contiene electrolitos como el sodio —sal—, el potasio y el cloruro, además de algunas sustancias como lactato, glucosa, amoniaco, urea y ácido urocánico —un filtro natural de la radiación solar—.
No obstante, su composición exacta siempre dependerá de factores como la dieta, la hidratación y el estado de salud de cada persona. Por sí mismo es inodoro, pero la humedad que provoca lleva a que algunas bacterias presentes en la piel lo modifiquen y, en ese caso, sí pueden llegar a producirse olores molestos.
¿Cómo se produce la sudoración?
Las glándulas sudoríparas son las responsables de segregar el sudor. Existen dos tipos principales:
- Glándulas ecrinas. Muy numerosas, están presentes en prácticamente toda la superficie cutánea, pero se concentran especialmente en el rostro, cuero cabelludo, palmas de las manos y plantas de los pies. Desembocan directamente en los poros de la piel y liberan la mayor parte de la transpiración que produce el organismo. Este sudor es claro y acuoso y se evapora con rapidez, lo que facilita el enfriamiento efectivo del organismo.
- Glándulas apocrinas. Se localizan en lugares del cuerpo donde suele haber vello como axilas, ingles, areolas, pezones, genitales y cuero cabelludo. Segregan un sudor más lechoso y espeso, también inodoro. No obstante, este tipo de glándulas sudoríparas secretan, asimismo, una serie de ácidos grasos y proteínas que, al ser fermentadas por las bacterias y hongos presentes en la piel, pueden formar sustancias que desprenden un olor desagradable —bromhidrosis—.
El sistema nervioso simpático regula el proceso de transpiración: cuando el cuerpo se calienta, el hipotálamo, principal centro de control de la termorregulación, envía señales a las glándulas sudoríparas para que comiencen a segregar sudor. Cuando este se evapora de la superficie de la piel, se libera calor, lo que, a su vez contribuye, a enfriar el organismo.
Por tanto, la estimulación nerviosa desempeña un papel crucial en la producción de la sudoración, que aumenta en situaciones de estrés.
¿Qué es la hiperhidrosis?
Se conoce como hiperhidrosis a la producción excesiva y constante de sudor por parte de las glándulas ecrinas. Este trastorno puede llegar a repercutir muy negativamente en la calidad de vida de quien lo sufre, ya que provoca a menudo ansiedad e incomodidad hasta el punto de interferir en las relaciones personales y profesionales.
Se produce cuando el sistema nervioso simpático estimula en exceso las glándulas sudoríparas, que por este motivo segregan sudor, aunque en ese momento no sea necesario regular la temperatura corporal.
La hiperhidrosis suele afectar principalmente a manos, axilas, pies o cara. No suele revestir gravedad y, en la mayoría de los casos, es primaria —no asociada a otra enfermedad— y de causa desconocida, aunque, cuando es generalizada, puede estar vinculada a afecciones como infecciones, trastornos metabólicos, neurológicos y algunos tipos de cáncer.
¿Qué tipos hay?
La hiperhidrosis puede ser de dos tipos:
- Focal. La sudoración excesiva afecta a zonas concretas del cuerpo de manera simétrica. Como se comentaba al inicio, principalmente, a las palmas de las manos, las plantas de los pies, la cara y las axilas. Suele comenzar en la infancia y la adolescencia y no está asociada a otra enfermedad subyacente —es primaria—.
- Generalizada. La producción excesiva de sudorafecta a todo el cuerpo o a grandes áreas de este y, en este caso, sí está asociada a otra enfermedad como la diabetes y el hipertiroidismo o del uso de ciertos medicamentos. La sudoración puede producirse tanto de día como de noche.
¿A quién afecta la hiperhidrosis?
De acuerdo con la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), la hiperhidrosis focal es un proceso bastante habitual que afecta a entre el 1% y el 3% de la población. La edad media en que aparece es entre los 14 y los 25 años y afecta a los dos sexos por igual y a todas las razas.
¿Cuáles son sus causas?
Como se explicaba anteriormente, en condiciones normales, el sistema nervioso simpático envía señales a las glándulas sudoríparas para que segreguen sudor para liberar calor y enfriar el cuerpo. Sin embargo, en el caso de la hiperhidrosis, un sistema nervioso simpático hiperactivado estimula en exceso estas glándulas, que segregan sudor aunque no exista la necesidad de regular la temperatura corporal.
Generalmente, se trata de una hiperhidrosis primaria; es decir, que no está causada por ninguna enfermedad identificable. Es la más común y su causa suele ser desconocida, aunque sí podría tener un carácter genético, ya que los antecedentes familiares son comunes en personas con este trastorno.
En caso de que sea secundaria, entre las enfermedades y factores que pueden causar hiperhidrosis, se encuentran:
- Trastornos endocrinos como la diabetes, la hipoglucemia o el hipertiroidismo.
- Enfermedades del corazón.
- Enfermedades pulmonares.
- Trastornos neurológicos como la enfermedad de Parkinson.
- Accidente cerebrovascular.
- Infecciones como la tuberculosis, el VIH o infecciones fúngicas graves.
- Algunos tipos de cáncer como el linfoma, la leucemia, los tumores carcinoides o los que afectan a las glándulas suprarrenales.
- Trastornos de ansiedad.
- El uso de medicamentos como antidepresivos, algunos analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos (AINE), entre otros.
- Abuso de algunos medicamentos o drogas.
- Alteraciones hormonales como los que provocan la menopausia o el embarazo.
¿Con qué síntomas se manifiesta?
Además de la sudoración excesiva, la hiperhidrosis puede manifestarse con los siguientes signos o síntomas:
- Bromhidrosis —mal olor—. La acumulación de sudor favorece la proliferación de bacterias, lo que puede generar, a su vez, un olor desagradable.
- Debido a la humedad constante la piel, esta puede enrojecerse, inflamarse, arrugarse o agrietarse.
- Pueden aparecer manchas de sudor en la ropa.
- Impacto emocional, ansiedad y sentimientos de vergüenza e incomodidad, lo que da lugar a un deterioro de la autoestima y de la calidad de vida.
¿Qué complicaciones puede tener la hiperhidrosis?
La producción excesiva de sudor puede desencadenar las siguientes complicaciones:
- Sobreinfecciones de la piel. La humedad puede originar la aparición de infecciones de origen bacteriano.
- Problemas cutáneos en las manos. La sudoración excesiva en las palmas puede dar lugar a dolencias como la dishidrosis —aparición de pequeñas vesículas que pican—, dermatitis de contacto o cianosis —manos frías y azuladas—.
¿Cómo se trata la hiperhidrosis?
El tratamiento de la hiperhidrosis puede abarcar las siguientes medidas:
- Uso de antitranspirantes a base de cloruro de aluminio. Inhiben la sudoración tapando los conductos sudoríparos —a diferencia de los desodorantes, cuyo único fin es reducir el olor corporal—. En el caso de la hiperhidrosis, se utilizan productos que contienen cloruro de aluminio del 10% al 20% y siempre bajo prescripción médica. Son muy eficaces, pero pueden irritar la piel. Por otro lado, el uso de desodorantes no frena la hiperhidrosis, pero sí ayuda a combatir el mal olor que esta puede producir.
- Medicamentos anticolinérgicos. Actúan sobre la acetilcolina, una sustancia cuya liberación produce el sudor. No obstante, pueden causar efectos secundarios y, según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), esta técnica está en desuso, porque la acetilcolina interviene también en otros procesos como la salivación.
- Iontoforesis. Este procedimiento se basa en la aplicación de una suave corriente eléctrica —a través de una solución acuosa en la que se sumergen las áreas del cuerpo que desean tratarse— para bloquear de manera temporal las glándulas sudoríparas. Es sobre todo efectivo para inhibir la sudoración excesiva en manos y pies. Aunque los efectos secundarios son poco frecuentes, puede producirse agrietamiento de la piel y aparición de ampollas.
- Toxina botulínica. Se inyecta esta sustancia para bloquear de manera temporal los nervios que estimulan la sudoración. Se usa principalmente para tratar la hiperhidrosis focalizada, por ejemplo la axilar, palmar y plantar, aunque la infiltración es dolorosa y puede provocar síntomas similares a los de la gripe. Debe repetirse entre dos y tres veces al año, ya que el efecto dura de cuatro a seis meses.
- Energía microondas. Se basa en el uso de energía de microondas para eliminar las glándulas sudoríparas.
- Simpatectomia torácica endoscópica. Se trata de una intervención quirúrgica poco invasiva indicada para los casos graves de hiperhidrosis o en los que otros tratamientos no han funcionado. Durante el procedimiento, se secciona un pequeño fragmento de nervio para “apagar” la señal que indicaba a las glándulas sudoríparas que produjeran sudor de manera excesiva.
Suele emplearse en personas con hiperhidrosis palmar y, en algunas ocasiones, también para tratar la sudoración extrema de la cara. No cuenta con tanta eficacia a la hora de tratar la hiperhidrosis axilar y, debido a sus posibles complicaciones y efectos adversos, este procedimiento se reserva para casos extremos en lo que otros tratamientos no han sido efectivos. - Cirugía local de extracción de las glándulas sudoríparas. Consiste en la eliminación de las glándulas sudoríparas por medio de técnicas como láser, curetaje —raspado—, escisión o liposucción en una intervención quirúrgica que se realiza con anestesia local.
Cómo controlar la hiperhidrosis
Es posible controlar la sudoración y consecuencias como el olor corporal si se siguen recomendaciones como las que figuran en el tema de Cinfasalud “Sudoración”.
Fuentes
- Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Hiperhidrosis: últimos tratamientos contra el sudor. Dr. José Carlos Moreno, presidente de la AEDV y jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Reina Sofía de Córdoba.
- Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). Revista Formación Activa en Pediatría de Atención Primaria (FAPap) Hiperhidrosis: más allá de lo cosmético. A. Corrales Fernández. CC. Sardinero, Santander, Cantabria, España. 2012;5 (1):14—8.
- Mayo Clinic. Hiperhidrosis. Escrito por el personal de Mayo Clinic. March 07, 2025.
- Clínica Universidad de Navarra (CUN). Hiperhidrosis. Dr. Agustín España Alonso. Director. Departamento de Dermatología.
- Cruz Roja. Hospital de Córdoba. 10 claves sobre la hiperhidrosis y su solución. Dr. Javier González. Cirujano torácico. Hospital Cruz Roja de Córdoba.
- Grupo Quirónsalud. Hospital Ruber Internacional. Hiperhidrosis.
- Quirónsalud. Hiperhidrosis o sudoración excesiva.
- Manual MSD. Versión para público en general. Sudoración excesiva (Hiperhidrosis). Por Shinjita Das, MD MPH, Massachusetts General Hospital. Revisado/Modificado: mar 2024.
- Viamed Salud. Hiperhidrosis: causas, síntomas y tratamientos disponibles.
- Medline Plus Enciclopedia médica. Institutos Nacionales de la Salud. Versión en inglés revisada por: Elika Hoss, MD, Assistant Professor of Dermatology, Mayo Clinic, Scottsdale, AZ. Also reviewed by David C. Dugdale, MD, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team. Ultima revisión 6/7/2023.
- Laboratorio Cinfa. Cinfasalud. Sudor. Autor: Doctor Julio Maset, médico de Cinfa. Publicado el 10 febrero, 2025. Revisado el 29 junio, 2025.
Departamento Médico de Laboratorios Cinfa.
*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.




