Mitos sobre el uso de los medicamentos

¿Qué son los medicamentos?
Según la legislación española —Real Decreto Legislativo 1/2015 por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios—, un medicamento de uso humano es toda sustancia o combinación de sustancias poseedora de propiedades para el tratamiento o prevención de enfermedades en seres humanos o que pueda usarse en seres humanos o administrarse a seres humanos con el fin de restaurar, corregir o modificar las funciones fisiológicas ejerciendo una acción farmacológica, inmunológica o metabólica, o de establecer un diagnóstico médico.
Por tanto, cuando se usan de manera adecuada, los medicamentos permiten aliviar y prevenir las enfermedades y mejorar el estado de salud de las personas. Para ello, al usar un fármaco, debe existir un equilibrio entre cuatro objetivos básicos: maximizar su efecto, minimizar el riesgo, respetar la elección del paciente y minimizar los costes.
No obstante, existen numerosas creencias erróneas o mitos que pueden conducir a un uso inadecuado de los medicamentos, lo cual, a su vez, puede llevar a romper el anterior equilibrio y a poner en riesgo la salud.
Cuando alguno de ellos se daña, aparecen diferentes problemas que causan en el paciente dolor y dificultades para caminar.
¿Qué mitos existen en torno al uso de los medicamentos?
Entre los mitos y falsas creencias sobre el uso de los medicamentos, se encuentran los siguientes:
- Si tengo mucho dolor o síntomas, puedo aumentar la dosis. En absoluto. Lejos de mejorar la eficacia, exceder la dosis prescrita por el profesional sanitario o indicada en el prospecto incrementa el riesgo de efectos secundarios graves o de toxicidad del fármaco —una sobredosis puede incluso resultar mortal—.
Asimismo, el uso de una dosis mayor de la recomendada puede ocultar síntomas y retrasar el tratamiento adecuado para el estado de salud de la persona. Por este motivo, debe seguirse siempre fielmente la prescripción médica. - Hay que tomar siempre los medicamentos con el estómago lleno. Aunque existe esta recomendación para algunos tipos de fármacos como los AINE (antiinflamatorios no esteroideos) como el ibuprofeno o el naproxeno por ser gastrolesivos, algunos principios activos requieren su absorción en ayunas. Es también conveniente conocer las posibles interacciones de un medicamento con algunos alimentos antes de ingerirlo. Algunos medicamentos, con la toma de determinados alimentos, pueden ver retrasada la absorción, dificultarla e incluso atenuar o aumentar su efecto. Es importante seguir las recomendaciones del prospecto referentes a la toma con alimentos y en caso de duda consultar con nuestra farmacia.
- En el caso de olvidarme una dosis, debo doblar la siguiente. Se trata también de un error, ya que entran en juego factores como el tiempo que ha transcurrido desde la hora de la toma de la dosis olvidada y el tipo del medicamento. Por este motivo, en caso de que se produzca este percance, lo más aconsejable es consultar a nuestro médico o farmacéutico de confianza sobre cómo proceder.
- Cuando me siento mejor, puedo interrumpir el tratamiento. Aunque puede resultar una tentación abandonar un medicamento cuando los síntomas empiezan a desaparecer o ya lo han hecho, el tratamiento debe seguirse mientras el profesional sanitario así lo indique. De lo contrario, existe riesgo de recaída o, en el caso de los antibióticos, de aumento de resistencia de las bacterias.
- Puedo usar los medicamentos que me han sobrado de otras veces en que me lo han recetado. Un fármaco debe ser prescrito de manera específica en cada ocasión, dado que el estado de salud de una persona cambia y un medicamento recetado en el pasado puede no ser efectivo o adecuado en el momento actual. El uso de fármacos caducados entraña, además, riesgo de efectos adversos.
- El medicamento que ha sido efectivo para otra persona lo será también para mí. Sucede lo mismo que en el caso anterior, la prescripción de un fármaco es siempre específica para cada persona dependiendo de su sintomatología y estado de salud. Por ello, lo que puede funcionarle a ella, puede no ser eficiente para otra o, incluso estar contraindicado en ese caso y resultar peligroso.
- No pasa nada si tomo medicamentos caducados. Aunque se trata de una creencia bastante generalizada, no deja de ser errónea. En la mayoría de los casos, el fármaco puede haber perdido su eficacia por lo que, aunque puede resultar inocuo por sí mismo, sí existe el riesgo de que los síntomas no remitan o empeoren. Dependiendo del tipo de medicamento, puede aumentar además el riesgo de efectos secundarios graves.
¿Qué mitos existen en torno a los distintos fármacos y suplementos?
Pueden destacarse las siguientes creencias erróneas relacionadas con los tipos de medicamentos y los suplementos:
- Los medicamentos genéricos son menos eficaces y seguros que los de marca. En absoluto, ya que los medicamentos genéricos y medicamentos de marca son iguales en eficacia, seguridad y calidad y contienen el mismo principio activo, la misma dosis y la misma forma farmacéutica —comprimido, jarabe…—.
Por tanto, no existe ninguna diferencia real como medicamentos entre genéricos y marcas. La diferencia de precio se explica porque los gastos de promoción son menores y porque, al tratarse de una molécula conocida, el proceso de I+D es más breve. - El omeprazol es un protector de estómago. Lejos de lo que se piensa, el omeprazol no crea una capa protectora en el estómago, sino que reduce la producción de ácido gástrico. Por ello, su uso junto a medicamentos antiinflamatorios debe ser valorado siempre por el profesional sanitario.
- Los resfriados, gripes y otras enfermedades respiratorias se combaten siempre con antibióticos. Se trata de una creencia tan errónea como peligrosa, ya que el uso irresponsable e innecesario de estos medicamentos puede contribuir, como se comentaba anteriormente, a la generación de resistencias en las bacterias y, por tanto, a su pérdida de eficacia en el futuro.
Por ello, es muy importante tener siempre presente que los antibióticos solamente pueden combatir infecciones causadas por bacterias como, por ejemplo, una infección de garganta originada por estreptococos, pero no cuentan con ninguna eficacia para tratar infecciones originadas por virus, que son los causantes de la gripe y los resfriados, ni otros microorganismos como hongos o protozoos. Tampoco alivian el dolor o la fiebre. - El ibuprofeno de 600 miligramos es mejor que el de 400. Esta creencia resulta también errónea, ya que los estudios demuestran que una dosis de cuatrocientos miligramos es suficientemente eficaz para aliviar un dolor leve o moderado.
Por tanto, ingerir una dosis seiscientos miligramos no ofrece ventajas terapéuticas y, en cambio, incrementa la posibilidad de efectos secundarios. En caso de dolor más intenso, se debe consultar al profesional sanitario para que prescriba el tratamiento más adecuado a cada caso. - Tomar paracetamol o ibuprofeno puede prevenir la resaca. De hecho, tomar paracetamol en combinación con el alcohol puede dañar el hígado y el uso de antinflamatorios puede irritar aún más el revestimiento del estómago. Tampoco ingerir inhibidores de la secreción ácida del estómago como el omeprazol está indicado, a no ser que existan problemas previos en el estómago o el esófago.
- Los productos y suplementos naturales son siempre seguros. Aunque existe la creencia generalizada de que este tipo de productos son siempre seguros, pueden interactuar o no ser compatibles con algunos fármacos o provocar efectos no deseados en algunos casos. Por otra parte, sus controles de producción son menos estrictos y, en algunas ocasiones, puede no conocerse su composición exacta.
En cualquier caso, debe informarse al médico de referencia antes de tomar ningún suplemento o producto natural, sobre todo si se está bajo tratamiento farmacológico debido a alguna dolencia crónica. También es necesario informarle del uso de suplementos vitamínicos o naturales.
¿Qué mitos existen en torno al almacenaje de medicamentos?
En relación con el almacenaje y reciclaje de fármacos, existen los siguientes mitos:
- Los medicamentos pueden almacenarse en la cocina o el baño. Por mucho que este sea el lugar escogido para guardar los medicamentos en muchos hogares, no se trata del más adecuado, debido a que son las estancias de la vivienda con mayores cambios de temperatura y de humedad.
En general, para garantizar el correcto ciclo de vida de un fármaco, este debe almacenarse en lugares frescos y secos —lejos de la luz directa y de las fuentes de humedad o calor—. Si el medicamento necesita ser conservado de alguna manera especial —por ejemplo, en el frigorífico—, este dato vendrá indicado en el apartado número cinco del prospecto. Y, por supuesto, los fármacos deben mantenerse siempre alejados del alcance de los más pequeños. - Las cajas vacías de medicamentos se depositan en el contenedor azul. Como recuerda SIGRE, cualquier envase de medicamentos —incluidas las cajas y prospectos— debe ser tratado de forma específica porque puede contener trazas y restos del fármaco. Por este motivo, no debe ser depositado en el contenedor azul —de papel—, amarillo —de plásticos— o verde —vidrios— ni en un Punto Limpio o ecoparque, sino en uno de los Puntos SIGRE ubicados en cualquier farmacia española.
- Los residuos de medicamentos se destinan a donaciones humanitarias. SIGRE informa también de que esto no ocurre en ningún caso, ya que la legislación no lo permite, dado el riesgo sanitario que implica la reutilización de fármacos. Pueden producirse, además, acumulaciones en fronteras, aduanas o campos de refugiados si se envían remesas de medicamentos cuyas propiedades no corresponden a las necesidades de las personas receptoras.
¿Cómo se usa de forma responsable un medicamento?
Pueden despejarse dudas y consultarse la manera adecuada de usar los fármacos en el tema de Cinfasalud “Uso responsable de los medicamentos”.
Fuentes
- Hospital de Bellvitge. Desmontamitos: 7 falsos mitos sobre la farmacoterapia. Servicio de Farmacia Hospitalaria.
- Real e Ilustre Colegio Oficial de Farmaceuticos de Sevilla (RICOFSE). Blog de Consejos Saludables. Desmontando mitos sobre medicamentos genéricos. Por Rosario Cáceres Fernández—Bolaños. 26 noviembre.
- SIGRE. 5 falsos mitos sobre el reciclaje de medicamentos. 02/04/2024.
- America’s Pharmacy. Blog. Mitos sobre los medicamentos. 1 ago 2023.
- Clínica Bajo. Los mitos más famosos sobre los medicamentos. Octubre 21, 2022.
- Ima. Blog. 10 mitos y verdades sobre la automedicacion.
- El Mundo. Salud. Consultorio. Ocho mitos de los fármacos que se dispensan en botica. Lunes, 1 agosto 2022. Boticaria García.
- Laboratorios Cinfa. CinfaSalud. Menopausia. Autor: Eduardo González, experto científico de Cinfa. Publicado el 12 enero, 2015. Revisado el 20 octubre, 2020.
- Laboratorios Cinfa. CinfaSalud. Medicamentos genéricos. Autor: Doctor Manuel Escolar, médico de Cinfa. Publicado el 12 enero, 2015. Revisado el 5 mayo, 2020
- Laboratorios Cinfa. CinfaSalud. Uso responsable de antibióticos. Autor: Doctor Manuel Escolar, médico de Cinfa. Publicado el 18 noviembre, 2022. Revisado el 18 enero, 2023.
- Laboratorios Cinfa. CinfaSalud. Uso correcto de medicamentos. Autor: Doctor Manuel Escolar, médico de Cinfa. Publicado el 12 enero, 2015. Revisado el 26 febrero, 2024.
- Laboratorios Cinfa. CinfaSalud. Almacenaje de medicamentos. Autor: Doctor Manuel Escolar, médico de Cinfa. Publicado el 25 julio, 2016. Revisado el 19 de septiembre, 2019.
- Laboratorios Cinfa. CinfaSalud. Resaca. Autor: Eduardo González, experto científico de Cinfa. Publicado el 8 julio,2019. Revisado el 22 marzo, 2021.
- Laboratorios Cinfa. CinfaSalud. Regulación de medicamentos. Autor: Doctor Julio Maset, médico de Cinfa. Publicado el 10 octubre, 2024. Revisado el 29diciembre, 2024.
Departamento Médico de Laboratorios Cinfa.
*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.



