Orquitis

¿Qué es la orquitis?

La orquitis es la infección de uno o de los dos testículos, aunque, según la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), lo más frecuente es que se desarrolle en un testículo. De hecho, en el caso de la orquitis viral más frecuente, que es la producida por el virus de las paperas, en el 70% de los casos afecta solo a uno de ellos. La orquitis causa, entre otros síntomas, dolor e inflamación, aunque pueden mitigarse con tratamiento farmacológico. La mayoría de los hombres se recupera por completo, aunque, en algunos casos, puede llegar a provocar problemas de fertilidad.


¿Cuáles son sus causas o factores de riesgo?

La orquitis puede estar producida por virus o bacterias, aunque es más frecuente que los primeros sean los responsables. Sobre todo, en el caso de los niños, el virus de las paperas suele ser el principal agente infeccioso implicado -se trataría de orquitis urliana-. Según la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPED), la orquitis aparece en entre el 20% y el 40% de casos de parotiditis.

En el caso de la orquitis bacteriana, esta con frecuencia está asociada también a otra infección llamada epididimitis, lo que se denomina orquiepididimitis. El epidídimo es una especie de tubo ubicado en la parte posterosuperior del testículo, que almacena y transporta el esperma. La epididimitis suele estar originada por una infección bacteriana procedente de la uretra, la próstata o la vejiga, que se disemina al epidídimo, y después llega al testículo.

La causa de esta infección, en los adultos, suele ser una enfermedad de transmisión sexual como la clamidia o la gonorrea. Por tanto, son factores de riesgo de la orquitis los comportamientos sexuales de alto riesgo como tener múltiples parejas sexuales, mantener relaciones con una pareja que tiene una enfermedad de transmisión sexual o tenerlas sin usar preservativo. En los niños, la causa más común de la orquitis suele ser una infección bacteriana en el tracto urinario.

En raras ocasiones, la producen otras infecciones como la sífilis congénita, la tuberculosis, la lepra, la infección por echovirus, la mononucleosis, la varicela y la infección por arbovirus del grupo B. Otra bacteria que causa un cuadro intenso de orquitis es la infección por Brucella, que puede producirse por la ingesta de leche no pasteurizada de animales contaminados por dicha bacteria o por exposición a las secreciones de estos animales de campo.

Por último, los traumatismos pueden también originar orquitis, mientras que las anomalías congénitas en la vejiga o la uretra o haber sufrido la inserción de catéteres, cirugías previas en el aparato genitourinario o portar sondas en el pene puede aumentar el riesgo de padecerla. Tener una próstata agrandada o padecer infecciones urinarias recurrentes también pueden contribuir a su aparición.


¿Qué síntomas provoca la orquitis?

Los síntomas de la orquitis son dolor e hinchazón en uno o en los dos testículos, inflamación del escroto, hinchazón y sensibilidad en la ingle del lado afectado.

También pueden producirse fiebre, malestar, náuseas y vómitos, dolores de cabeza, secreciones del pene, sangre en el semen, y dolor en la parte baja del abdomen al orinar, al tener relaciones sexuales o al eyacular.


¿Cuáles son sus complicaciones?

Una de las complicaciones de la orquitis puede ser la infertilidad, que afecta, en el caso de la orquitis por paperas, a dos de cada tres varones con afectación de los dos testículos. Las probabilidades de que ocurra son mucho menores si la orquitis compromete solo a un testículo.También puede producirse atrofia testicular -el testículo afectado se contrae-, aunque no está relacionada con los problemas de fertilidad o la gravedad de la infección. Igualmente, pueden originarse abscesos de pus y fístulas en el escroto.


¿Cómo se trata la orquitis?

Si la orquitis ha sido provocada por una bacteria, ha de tratarse con antibióticos y, si estuviese asociada a infecciones de transmisión sexual como la gonorrea o la clamidia, deben tratarse las parejas sexuales también.

En el caso de haberse descartado una infección bacteriana, el tratamiento puede ser solo sintomático: con el uso de antiinflamatorios, analgésicos y aplicación de frío puede ser suficiente. Está también recomendado el reposo en cama en una postura en que se pueda mantener el escroto elevado durante los primeros cuatro o cinco días.

Los síntomas de la orquitis suelen remitir en un periodo de entre tres y diez días, aunque la sensibilidad en la zona del escroto puede tardar más tiempo en desaparecer del todo.


Claves para prevenir la orquitis

Existen algunas medidas de prevención que te ayudarán a reducir el riesgo de desarrollar orquitis:

  • 1.Vacúnate frente a las paperas.
    Esta es la causa más frecuente de la orquitis de origen vírico. Aunque la vacunación de paperas en niños es universal en nuestro país, en la actualidad, se siguen produciendo algunos brotes epidémicos y casos en adolescentes y adultos jóvenes, ya que los niveles de anticuerpos protectores pueden reducirse por el paso de los años, entre otras causas.
  • 2. Bebe siempre leche pasteurizada.
    Toma siempre leche pasteurizada o, en caso contrario, hiérvela de forma adecuada antes de su consumo.
  • 3. Ten precauciones si trabajas en contacto con animales.
    Si por tu trabajo estás en contacto con secreciones de animales de campo, utiliza prendas protectoras adecuadas, que se puedan desinfectar fácilmente tras su uso o que sean desechables. Además, mantén una adecuada higiene personal antes y después de tu jornada laboral.

Fuentes

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.