Malaria

De la mano de la Sociedad Española de Medicina Tropical y Salud Internacional (SEMTSI), analizamos qué es la malaria, sus síntomas, causas y posibles complicaciones, así como las medidas para poder prevenir su contagio.

¿Qué es la malaria?

La malaria es una enfermedad infecciosa parasitaria grave que se produce en muchos países del mundo (países endémicos). La enfermedad también es conocida bajo el nombre de paludismo.


¿Dónde se puede contraer la malaria?

La malaria se puede contraer en áreas tropicales y sub-tropicales, especialmente en los viajes a África subsahariana y Oceanía.

Actualmente, existen unos 90 países o zonas con riesgo de transmisión de la malaria en el mundo, contabilizándose más de 225 millones de casos de malaria anuales.


¿Cuáles son sus causas?

La malaria se debe a la infección por parásitos del género Plasmodium, que se transmiten a los humanos por la picadura de mosquitos hembra del género Anopheles.

Hay cinco especies de Plasmodium causantes de malaria en seres humanos, aunque dos son las más importantes por su frecuencia como causantes de enfermedad humana: P. falciparum y P. vivax.

Ocasionalmente, la transmisión de la enfermedad también se puede producir por:

  • Transfusión de sangre.
  • Trasplante de órganos.
  • Uso compartido de agujas.
  • De la madre al feto.

¿Qué síntomas produce la malaria?

La malaria presenta un periodo mínimo de incubación de 7 días, a partir de los cuales pueden iniciarse los síntomas de enfermedad, con la aparición de:

  • Fiebre (a veces, con un patrón febril “en picos”).
  • Escalofríos.
  • Cefalea.
  • Sudoración.
  • Malestar general.
  • Tos.
  • Molestias digestivas.
  • Diarrea.
No existe vacuna para la malaria.

Los síntomas iniciales de la malaria pueden ser leves y no ser fáciles de reconocer, por lo que no se debe descartar la posibilidad de paludismo en los casos de fiebre de origen desconocido, iniciada en cualquier momento entre 7 días de la primera posible exposición y 3 meses (en raras ocasiones, más tarde) después de la última exposición. Cualquier persona con fiebre en ese intervalo, debe informar al personal médico de la posible exposición a la infección por malaria.


¿Qué complicaciones puede conllevar la malaria?

En los casos más graves de malaria pueden aparecer:

  • Convulsiones.
  • Coma –por afectación cerebral-.
  • Insuficiencia renal, hepática y respiratoria.

La severidad de la enfermedad depende del tipo de parásito de la malaria y de factores de la propia persona infectada. La mayoría de las formas graves de malaria pueden conducir a la muerte si no se trata.


¿Se puede prevenir la malaria?

Existen unos puntos básicos en la prevención de la malaria, que se resumen en:

  • Consultar un Centro de Vacunación Internacional antes de viajar a zonas tropicales y subtropicales: todos los viajeros están en riesgo -bajo, moderado o elevado- cuando el viaje es a un destino donde existe malaria.
  • Estar informado y ser consciente del riesgo de malaria, sus síntomas y el tiempo que pueden tardar estos en aparecer.
  • Evitar las picaduras de mosquitos, extremando la precaución y adoptando las diversas medidas para ello (utilización de repelentes, mosquiteras, insecticidas, alojamientos protegidos, etc.).
  • Buscar ayuda médica temprana para un correcto diagnóstico y tratamiento si se desarrollan síntomas similares a los de la malaria (fundamental: fiebre alta), sea durante el viaje o a la vuelta del mismo.
  • Si se han indicado, tomar correctamente los medicamentos preventivos contra la malaria (“quimioprofilaxis»).

¿Cuál es el tratamiento de la malaria?

El diagnóstico y tratamiento de la malaria debe considerarse ante toda fiebre que aparezca durante o después de un viaje al trópico, incluso en aquellos casos en que se haya seguido o se esté siguiendo una profilaxis correcta (ya que ninguna profilaxis es eficaz al 100%).

Si se identifican precozmente y se tratan apropiadamente, casi todos los casos de malaria se pueden curar completamente. Los casos menos graves, no complicados, pueden ser tratados muchas veces de forma ambulatoria, con medicamentos por vía oral sin precisar ingreso hospitalario (o ingreso breve), aunque sí es preciso un control estricto de la evolución.

Las opciones específicas de tratamiento dependen, entre otros aspectos, de:

  • La especie causante.
  • La gravedad de la infección.
  • La probabilidad de resistencia a los medicamentos (en función de dónde se adquirió la infección).
  • La edad.

Los tratamientos de elección habituales se basan en la conocida como TCA (terapia combinada basada en artemisinina), sea utilizada por vía oral o intravenosa. Estas combinaciones son de elección por su eficacia y para evitar la aparición de resistencias a medicamentos.


Consejos ante la malaria:

La Sociedad Española de Medicina Tropical y Salud Internacional (SEMTSI) ofrece cinco claves para prevenir la malaria:

  • 1. Apuesta por prevenir su contagio por picaduras de mosquito.
    Adopta medidas para la prevención contra la picadura del mosquito que la produce y conoce sus hábitos, como, por ejemplo: suele picar durante la tarde, noche y temprano por la mañana.
  • 2. Conoce tu lugar de destino y minimiza el riesgo.
    Ten en cuenta el país, la duración de la estancia, la época del año, el tipo de alojamiento y las actividades a realizar durante el viaje.
  • 3. Extrema la precaución si eres grupo de riesgo.
    Las mujeres embarazadas, los niños pequeños, las personas de edad avanzada y las personas con alteraciones del sistema inmune pueden padecer las formas de la malaria más graves.
  • 4. Recurre a fuentes oficiales ante cualquier duda.
    Puedes encontrar listas de países con riesgo y mapas de distribución de la malaria en diversos sitios web de organismos de prestigio, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), los “Centers for Disease Control and Prevention” (CDC) y el Ministerio de Sanidad español, entre otros.
  • 5. Recuerda que no existe vacuna contra la malaria.
    Existe una vacuna con indicaciones muy específicas de uso (niños en países endémicos), pero no está aprobada ni es útil para la prevención de la malaria en viajeros internacionales.

Fuentes

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.


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